Últimos temas
» Peticiones Kanjee
Vie Sep 22 2017, 17:24 por Kanjee

» RULETA DIARIA
Vie Sep 22 2017, 17:23 por Rol Master

» La flecha que atraviesa las galaxias Geminis Vs Sagitario
Mar Sep 19 2017, 22:38 por Rol Master

» El jardín de mariposas ¡Hay que encontrar a la Diosa Athena!
Mar Sep 19 2017, 22:36 por Sekiam Hero

» Kanjee vs X Pelea en el volcan
Lun Sep 18 2017, 21:07 por X

» RULETA DEL OLIMPO
Lun Sep 18 2017, 00:27 por Rol Master

» Lanzamientos del Argumento Principal
Sáb Sep 16 2017, 18:42 por Rol Master

CRÉDITOS
Skin Kingdom of Arlandria de thecaptainknowsbest en Savage Themes
Las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos creadores.

Hoja de Personaje || Sebasthian Al-Akrab

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Hoja de Personaje || Sebasthian Al-Akrab

Mensaje por Sebasthian el Lun Dic 02 2013, 13:33

DATOS BÁSICOS
Nombre: Sebasthian Al-Akrab
Armadura: Manto de Oro de Scorpius
Sexo: Masculino
Edad: 24
Estatura: 1,70 mts
Peso: 70 Kgs
Color de Piel: Trigueña
Color de Ojos: Rojo Carmín
Color, tipo y largo del Cabello: Blanco, Lacio y hasta mitad de la espalda
Contextura Física: Atlética
CARACTERÍSTICAS
Primarias [Fuerza: 4,5 - Agilidad: 2 - Resistencia: 2]
Secundarias [Percepción: 1 - Reacción: 2 - Apariencia: 4]

Puntos de Vida: 40+10 = 50
Puntos de Cosmos: 0
Nivel: 13
SENDAS
Senda de la Tortura Nivel 1 - Intoxicar
Senda de la Invocación Nivel 1 - Invocaciones
Senda de la Invocación Nivel 2 - Fantasmas
ORBES
Adamantino Otorga +0.5 en Fuerza
Cósmico Reduce el Costo de Habilidades en 0.5 Cosmos
Cósmico Reduce el Costo de Habilidades en 0.5 Cosmos
Estelar Gana 1 Cosmos cada 2 Turnos
INVENTARIO DE ROL
Magnos (M): 0
-Cura x13
-Trozos de Pergamino x3
-Estrella Mistica x1
Historia Breve:

Desierto del Sahara (Argelia) – Hace varios años
Un llanto rompió el frágil silencio del alba en aquel inhóspito paraje desértico e inhabitado, pero allí sobre la arena yacía una mujer sangrando copiosamente y acabando de dar a luz, sola en aquel lugar. Se había quedado allí a las afueras de su campamento esperando a su esposo quien se adelantó desde el anochecer por agua, pero se había tardado demasiado…
El recién nacido lloraba con fuerza intentando ser escuchado, y su madre con sus últimas fuerzas lo llevó tiernamente hacia su pecho, y débilmente, sin siquiera limpiarle la sangre que lo cubría comenzó a amamantarlo. Instantes después, con los primeros rayos del sol sobre las doradas arenas, ella murió mientras el recién nacido extraía de su pecho el alimento que podía, completamente ignorante de su situación.
El sol se encontraba tomando altura, elevando la temperatura del cruel desierto y bañando al infante con sus rayos ardientes, cuando una caravana mercante pasó por el campamento encontrando la escena de muerte, y al examinar el cuerpo de la mujer y al recién nacido, este lloró enérgicamente logrando contra todo pronóstico salvarse. Sorprendidos por su descubrimiento, el jefe de la caravana decidió hacerse cargo del cadáver cremándolo y ofreciendo plegarias por su alma, y respecto al bebé conservarlo como un hijo adoptivo.
Según sus relatos, varios kilómetros hacia el este encontraron a un hombre moribundo, un turista de Latinoamérica, víctima de bandidos del desierto, hicieron lo posible por salvarle la vida mientras indagaban sobre quién era, descubriendo que se trataba del padre del bebé, al cual sólo pudo verlo momentáneamente, lo suficiente para darle un nombre antes de morir: Sebasthian.
Y así, fue como se unió a la familia Al-Akrab, liderada por el doceavo jefe, su padre adoptivo: Amshel Al-Akrab, obtuvo una hermana mayor, y una vida llena de lujos carente de preocupaciones producto de la elevada riqueza obtenida por la familia con el paso de las generaciones.

Cercanías de Rodorio (Grecia) – Hace 3 años
La caravana mercante de los Al-Akrab se encontraba en Grecia haciendo una expansión de sus límites mercantiles, con el fin de vender sus mercancías de naturaleza árabe y surtirse de artículos propios de la región, Sebasthian ya era un adulto y a pesar de no compartir lazos de sangre con su familia era tratado como el treceavo heredero, pues junto a su hermana Elijah y su padre habían llegado a un arreglo, ambos serían los líderes de la familia, aunque públicamente sólo aparecería Sebasthian y sus decisiones tendrían más peso que las de ella, pero el sucesor para la siguiente generación sería el hijo de su hermana, para así mantener el linaje de sangre.
Debido a su situación siempre había sido impetuoso y con un gran orgullo de sí mismo, aspecto que compartía con su hermana, quien a su vez era su mejor compañera sobre todo cuando se trataba de armar alborotos y todo tipo de situaciones problemáticas. Y así fue como se adentraron dentro de la antigua aldea, ambos a pesar de ser foráneos se comportaban como si fueran los dueños de todo el lugar, caminando a largas zancadas por las calles mientras los habitantes les abrían paso como aturdidos por sus presencias.
Sebasthian llevaba su larga cabellera de color blanco moviéndose al vaivén de su caminar, observando a los aldeanos con un dejo de desprecio en sus ojos de color rojo sangre, y Elijah por su parte los observaba con diversión a través de sus lentes y sus oscuros ojos azules, aprovechando la ocasión para dejar libre su cabellera castaña dorada, lo cual atraía las miradas de los hombres de la región quienes deleitaban su vista en su voluptuosa silueta marcada por el ceñido vestido tipo ejecutivo de color violeta que traía puesto.
El atardecer comenzaba a caer, y poco a poco la aldea fue quedándose a solas, mientras la pareja de hermanos disfrutaba de una de las botellas de vino que habían obtenido de una tienda sintiendo los efectos de la bebida recorriendo sus cuerpos. Si su padre los viera así, probablemente los reprendería severamente, pero la caravana estaba en las afueras y el probablemente estaría descansando, pues por la edad cuidaba mucho su salud que desmejoraba con el tiempo. Se reían estrepitosamente mientras se alejaban de la aldea adentrándose en el bosque circundante, el cual a pesar de lo rocoso era bastante denso, y las copas de los árboles ocultaban la inmensa montaña de piedra que se levantaba imponente un poco más lejos.
Sin darse cuenta, estaban siendo observados desde los matorrales por un grupo de soldados en precarias armaduras, pertenecientes a un santuario consagrado a una diosa griega ubicado en la cima de aquella montaña rocosa, sin embargo, estos soldados se encuentran en un estado de alejamiento tal que reniegan de su deidad, y prefieren hacer su propia voluntad, actuando como bandidos aprovechando su fuerza y entrenamiento. Sus fieros ojos clavados con lujuria en el cuerpo de Elijah esperando que se acercaran lo suficiente para realizar su asalto.
Y cuando el momento llegó salieron de sus escondites, rodeando a los hermanos amenazándolos con sus lanzas y soltando risas burlonas y maliciosas.
-Vaya, vaya, que preciosura tenemos aquí, lástima que este con un idiota.
Sebasthian y Elijah sonrieron dándose una mirada que comprendían perfectamente, antes que ella respondiera con algo de sorna en el tono de su voz, acomodándose los lentes y lanzando una mirada desafiante al que había hablado.
-¡Ja y lo dice un simio subdesarrollado! que divertido.
El soldado apretó los dientes sin contener la ira de aquel comentario.
-Yo te enseñaré pedazo de...
Sin embargo, no pudo terminar su frase, pues un rápido y extremadamente fuerte puñetazo lo tomó por sorpresa impactando su quijada, seguido de un fuerte grito.
-¡No te atrevas a insultar a mi hermana escoria!
Los ojos rojizos de Sebasthian se encontraban fulgurantes observando al soldado aturdido tambalearse, y como reacción los demás se abalanzaron en contra de ambos cambiando el ambiente en una pelea donde ambos hermanos veían las armas de aquellos soldados rozándolos momentáneamente antes de recibir impactos en diferentes partes de sus cuerpos, producto de las patadas y puñetazos lanzados por el joven en defensa de su hermana a pesar de ser superado en número, pero no permitiría que le pusieran un solo dedo encima, no mientras viviera.
-¡Vamos! ¿Es lo mejor que tienen?
Vociferó provocándolos, pues bien podía ser considerado un niño rico pero siempre fue de los que se metía en problemas y peleas, y por su mismo orgullo lo daba todo para destrozar a sus oponentes, usando la propia fuerza de estos en su contra. Pero probablemente esta vez no seria así, pues en un movimiento que no pudo predecir, fue impactado limpiamente por la palma de una mano directamente en el esternón con una fuerza tal que lo arrojó contra los árboles en donde cayó sin aire y con la visión nublada al sentir como si fuera a perder el conocimiento. Se apoyó en sus manos mirando la tierra, tratando de atrapar el aire en sus pulmones con profundas bocanadas, escuchando los gritos de su hermana quien poco a poco se veía mas acorralada por los soldados, sintiendo como su ira ardía, y sacando fuerzas de donde no las tenía se incorporó y se abalanzó contra ellos nuevamente, con una fuerza tal, que en cuestión de segundos los soldados cayeron inmóviles, derrotados en un instante, y sin darse cuenta con algunas quemaduras en los lugares en donde los golpeó.
Sin embargo, no tuvo tiempo de pensar demasiado, ya que en ese instante el grito de su hermana lo tomó por sorpresa, y girándose la vio levantada del suelo, sostenida en el aire por un sujeto gigante, una inmensa musculatura, y rasgos faciales horribles, quien miraba a Elija con una gran lujuria y a Sebasthian con furia por haber derrotado a sus subordinados.
-Que inútiles, tendré que buscar mejores sirvientes, ¡ven enano te enseñaré una lección!
Lo siguiente pasó en cuestión de segundos, el gigante lanzó a Elijah hacia arriba mientras se abalanzaba contra el albino, quien a su vez comenzaba con su ataque. Ambos puños chocaron pero la fuerza del gigante era mayor arrojando a Sebasthian contra el tronco de un árbol, se disponía a levantarse cuando vio un intenso resplandor y la mole de músculos cayó a sus pies, totalmente inconsciente, y a su lado, un anciano depositaba a su hermana con suavidad en el suelo.
-Ya deberías estar a salvo jovencita.
El anciano escudriñó a Sebasthian de pies a cabeza, las quemaduras en los soldados, y el puño roto del gigante el cual no había sido visto por el albino aun, mientras por su parte el joven solamente pudo notar que el viejo tenía una gran caja metálica de color dorado a sus espaldas, pero eso no revestía importancia, lo sorprendente era como había logrado ese anciano para derribar a semejante gigante de un solo golpe, con esa caja a sus espaldas y su hermana en sus brazos.
-¿Como hizo eso? Respóndame viejo
El anciano bajó la mirada levemente decepcionado observando la sed de poder del albino, sin embargo no podía hacer nada al respecto, al menos no por el momento.
-Vaya, y pensar que la armadura elegiría a un tipo como tu…
Dijo el viejo con algo de amargura en su voz, antes de proseguir.
-¿No deberías estar más sorprendido tu por lo que acabas de hacer? Mira a tu alrededor, aproximadamente una docena de soldados entrenados por años, y tú los derrotaste dejándolos con quemaduras en sus cuerpos, y con respecto a Brutus… destrozaste los huesos de su puño.
Sebasthian se giró incrédulo a ver lo que le decían y su hermana ya se hallaba examinando algunos de los heridos corroborando las palabras del anciano y cuando se volvió de nuevo el viejo se encontraba depositando la caja en el suelo.
-Ábrela, si realmente te pertenece, yo te enseñaré lo que deseas aprender, pues puedo ver el fuego en tu mirada… Sin embargo, significará un cambio en tu vida, tendrías que dejar todo atrás y permanecer aquí. Aunque primero obviamente, tendrás que pasar esta prueba.
El joven observó a su hermanastra, quien lo miraba cruzada de brazos, sabía que no podía hacer nada en estos momentos más que ver el resultado de aquella prueba. Sebasthian algo confundido la tocó con suavidad, siendo esto suficiente para que esta reaccionara y se abriera revelando un brillante escorpión de metal, el cual se fragmentó y en un destello de luz cubrió el cuerpo del albino cambiando sus vestimentas por la armadura. Confuso trató de moverse sintiendo que la armadura era mucho más pesada de lo que aparentaba y sus movimientos eran toscos y lentos.
-Bueno, parece ser que pasas a medias... te falta mucho por aprender, pero realmente la armadura te ha elegido como su portador.
Tronó sus dedos, y la armadura regresó de vuelta a la caja, para luego tomar los hombros de Sebasthian
-Si quieres obtener y controlar realmente esa fuerza en tu interior, deberás irte ahora para que te despidas de tu familia, y regresar aquí antes que desaparezcan los últimos rayos del sol, ¿entendido?
Y girándose, tomó la caja consigo antes de desaparecer en la espesura.
* * *
En ese atardecer, y luego de haber efectuado los arreglos necesarios con su familia, Sebasthian se hallaba de regreso en aquel sitio. Ya no había muestras de los soldados de la noche anterior y solamente se encontraba aquel viejo misterioso, esperándolo con la misma caja, la cual le ofreció nada más verlo llegar.
-Tómala es tuya, ahora sígueme al lugar donde llevaras a cabo tu entrenamiento.
Sebasthian la agarró de las correas poniéndola en su espalda, y siguiendo a aquel sujeto comenzó su camino hacia la búsqueda de aquella fuerza y poder que superaba los límites humanos.

Templo del Escorpión Celestial (Santuario de Athena) – Actualidad
Tres años pasaron desde que dejó atrás toda su vida para convertirse en Santo de Athena, y en el proceso experimentó una serie de desafíos que pusieron a prueba su vida, su valentía e incluso su honor, y aunque nunca fue de total agrado para su maestro por su codicia y soberbia, siempre le reconoció los atributos por los cuales la armadura lo había elegido como uno de los doce guerreros más fuertes del ejercito de Athena. El santo de oro que rige la pasión y el orgullo, Sebasthian de Escorpión.
Saint de Oro de Escorpión

394

Ver perfil de usuario
avatar

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.