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Skin Kingdom of Arlandria de thecaptainknowsbest en Savage Themes
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Historia de Kanjee

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Historia de Kanjee

Mensaje por Kanjee el Jue Ago 17 2017, 21:22

-Desde pequeño vivió en una reservación lakota en America, viviendo de la tierra y para la tierra, educándose como cazador y rastreador hasta los 10 años, sus habilidades demostraban gran crecimiento y potencial, al vivir solo con su abuelo, el médico de la tribu, debía dar todo para poder salir adelante.
En una de practica al bosque cercano a la reservación, el tiempo lo tomo desprevenido por lo cual se vio forzado a buscar refugio dentro del mismo, de momento todo mostraba un buen color hasta que tres sombras se acercaron a el, después de eso, no logro reaccionar a tiempo. Tiempo después al abrir los ojos se encontraba cautivo y en ruta a un lugar desconocido, cuando llegaron a su destino forzado, se dio cuenta de que las nuevas tierras eran heladas como si el odio mismo de la humanidad las gobernara, era un frio cortante y seco, que llenaba su espíritu de dolor.

En estas nuevas tierras fue un esclavo, trabajo pesadamente para varios amos, pero siempre al servicio de uno solo, aquel que ordenó su captura y lo “prestaba” a otros. Después de 5 años de trabajo forzado, su físico se había desarrollado bastante, sus músculos se habían tonificado gracias a las horridas tareas que lo obligaban a cumplir, dándose cuenta de esto, uno de los patronos de los negocios de su captor, le pidió dejarlo pelear para sus invitados, el manejaba una especie de coliseo miniatura en el cual varios esclavos peleaban por una oportunidad de ser libres. Gracias a una buena suma y al “privilegio” de verlo participar, le fue permitido defenderse en este lugar, pelear por su vida y su libertad era ahora su nueva motivación, lamentablemente, con su desarrollada fuerza y a su agilidad natural, logro convertirse en un oponente digno de temer, gracias a sus varias batallas, sus instintos de cazador fueron integrándose cada vez más en su sistema, resultándole natural el analizar a sus oponentes como si fueran una presa más. Después de varias batallas, era su turno de pelear por ser libre, lamentablemente, esta batalla conllevaba pelear contra el campeón de este coliseo, una enorme mole de músculos e instintos asesinos a la cual todos temían, pues nadie había salido nunca de esa batalla, ningún esclavo ganaba nunca su libertad.

En aquel fatídico día, al salir a su muerte segura y ver a aquel heraldo de la perdición, sintió como todos y cada uno de sus instintos le gritaba que se alejara, que rogara por su vida y no tratara de combatir, sin embargo, una voz oculta dentro de su espirito le pedía pelear, si ese era su final, después de 2 años como gladiador clandestino, lo tomaría como el guerrero que era hoy, pues ningún guerrero de su raza jamás había retrocedido, y si ese era el camino a seguir, así lo tomaría. En ese momento, se lanzó velozmente en contra del oponente, confiando en su mayor agilidad, tratando de atacar por un costado, lamentablemente, las grandes dotes de combate de su enemigo le permitían superarlo con facilidad, así que se decidió por tomar otra estrategia. Cada que su enemigo se proponía atacarlo, el evitaba el ataque y le propinaba uno propio, así mantuvieron el paso por bastante tiempo, la desesperación de Kangee crecía ya que después de varios ataques, lo único que lograba era enfadar más y más a su hercúleo oponente, el cual, debido a la rabia, se movía cada vez más errático y veloz, la ira como combustible estaba probando la agilidad de Kan y él ya estaba llegando a sus límites, nadie podía pelear por tanto tiempo… De pronto, su oponente lo tomo con ambos brazos del cuello y comenzó a presionar fuertemente, su vista poco a poco se nublaba y su conciencia se perdía, mientras su campo de visión se oscurecía, una voz se llenó de rabia dentro de él, no quería terminar así, su voluntad gritaba que se liberara, y sus instintos peleaban poderosamente para mantenerlo despierto. Sin otra posibilidad al frente, logro balancearse y así propinar una patada en la sien de su rival, callo como un muñeco de trapo al suelo mientras escuchaba los gruñidos de locura de su oponente por el dolor, de pronto, una voz en su cabeza hablo, retronando contra su conciencia “Levántate y pelea, demuestra que eres un guerrero digno” su cuerpo comenzó a moverse, lentamente comenzó a ganar nuevamente el balance y mirar entre sombras a la mole que corría hacia él, dispuesto a tener una víctima más en su libro de victorias… Su espíritu lo guio, su brazo derecho se levantó, poco a poco se posiciono a la altura de su pecho, mientras el sentía como algo lo empujaba a seguir, su cuerpo gritaba por cada poro con el dolor de la paliza que ya había recibido, cuando su oponente estuvo más cerca de él, a punto de golpear, la voz de trueno le grito con fuerza
“ATACA!!!!”

“AAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHH” grito desesperado mientras su puño se estampaba contra la maza de hierro que parecía el puño enemigo, de pronto, su puño comenzó a brillar como el hierro en una forja, al rojo vivo su brazo comenzó a destrozar el brazo del oponente, el cual soltó un agónico grito de dolor… Esto genero una sonrisa en él, reviso rápidamente a los espectadores que estaban paralizados observando, y acto seguido golpeo la cabeza de su rival, para dejar un enorme hueco en donde antes se encontraba el rostro.

“Toma tu libertad” dijo la voz en su cabeza, pero el miraba hacia donde estaba su captor, con lo último de su energía logro alcanzarlo, y lo golpeo con su brazo izquierdo, para su sorpresa, su captor comenzó congelarse hasta convertirse en un tempano humano.

“Ven a mi” Lo conmino la voz, y así tomo camino, descansando en cuevas, alimentándose de lo que podía, así llego a un lugar agreste, una montaña enorme, con lo que parecía ser un palacio en la cima, así que comenzó a escalar. Después de algunos días, logro llegar a la cima, al palacio congelado, y ahí, se dirigió a la enorme estatua detrás de este, una figura imponente, un enorme guerrero de edad sosteniendo una espada gigante apuntando al suelo, amenazante, poderoso…

Kangee miro la estatua por varios minutos, cuando la voz comenzó a resonar nuevamente dentro de él “Has probado ser digno, un guerrero incansable con voluntad poderosa” miro la estatua sorprendido –¿Qué quieres de mí?- exclamo “Lealtad” respondió la voz “Se leal a mí, y yo te ofreceré mi fuerza, defiende mi nombre y yo te daré mi protección” escucho atentamente –No quiero ser un esclavo nunca más- contesto Kanjee “Y no lo serás, servirás a mi nombre, pero serás tu propio amo” le respondió la voz “Pelearas por mí, pero la gloria será tuya” la voz lo había ayudado en su batalla, y sabía que no había sido la única vez “Jura en mi nombre tu lealtad, y serás un guerrero legendario cuyo nombre resonara con gloria y reverencia en mi casa en la cual serás recibido” y así, mirando a la estatua fijamente, una sola palabra se concentró en su mente y salió como un rugido de sus labios

-ODIN!!!-

Un estruendo resonó por el castillo, mientras a la lejanía, algo se acercaba velozmente a él, un corcel majestuoso y de apariencia fuerte corría poderosamente a su encuentro, de pronto, el caballo pareció separarse, romperse en varios pedazos y salir disparado a su encuentro, para así, posicionarse como la armadura que era, sobre el cuerpo de Kan. Asi, una vez terminado este proceso, Kan se encontraba de rodillas, reverente hacia la estatua, sintiendo una energía enorme emanar de su ser.

“LEVANTATE, KANJEE, GUERRERO DIVINO DE MERAK, BETA, INCANZABLE GUERRERO COMO EL CORCEL DE ODIN, QUE TUS PUÑOS GLORIFIQUEN MI NOMBRE Y QUE TU VOLUNTAD DEFIENDA MI CAUSA”


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