Últimos temas
» Pelea con Ajax de Meliodas
Lun Jul 10 2017, 12:11 por Meliodas

» Pelea con Ajax de Sebasthian
Dom Jul 02 2017, 14:48 por Sebasthian

» Pelea Con Ajax de X
Miér Jun 28 2017, 23:57 por X

» Confesionario
Miér Jun 28 2017, 23:16 por Jahra

» Amra el santo negro de sagitario
Dom Jun 18 2017, 20:44 por Meliodas

» RULETA DEL OLIMPO
Miér Jun 14 2017, 00:09 por Rol Master

» Pelea con AJAX de ANDRICK
Mar Jun 13 2017, 19:00 por Rol Master

CRÉDITOS
Skin Kingdom of Arlandria de thecaptainknowsbest en Savage Themes
Las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos creadores.

La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por Meliodas el Dom Feb 26 2017, 20:05

Se había recibido la noticia de que un sector prestigioso de la ciudad de Tokio, rodeado por un frondoso bosque era engullido por llamas de más de cinco metros de alto. Aquel lugar eran los linderos de la que en tiempos fue la mansión Kasumi y que ahora pertenencia a un emblemático político Japonés. Todo estaba rodeado por las llamas.

El viejo portón quedaba paso a aquellos terrenos estaba derribado y parte derretido. Solo se veía la gran columna de humo que se elevaba hasta el cielo. Dentro de la casa una silueta rodeada por una brillante aura sube la escalera principal. Algunos hombres vestidos de negro le disparan con armas de grueso calibre y él con una velocidad aterradora los golpea en el vientre dejándoles inhabilitados. La casa se precipitaba a tierra por partes. Al llegar a la azotea, un desdichado hombre rechoncho y de cabello canoso corría en pijama con unos maletines en cada mano repletos de dinero que dejaba caer a su paso.

Corría hacia lo que era un pequeño helicóptero. La puerta que daba a la azotea exploto dando lugar a una la figura de un hombre que caminaba entre las llamas. Más sin embargo, aquel el político rechoncho ya había abordado el helicóptero que se elevó abandonado el lugar. Pero aquel hombre que emergió entre las llamas señalando el vehículo con uno de sus puños, soltó un rayo de luz roja que golpeo el motor de la máquina con gran violencia. El helicóptero comenzó a dar tumbos en el aire y fue a caer en un claro del pequeño bosque contiguo.

El impacto fue seguido por una fuerte explosión. Después de breves segundos el hombre asiático y gordo consiguió despertar, para descubrir que el piloto estaba muerto, pero peor aún fue descubrir que sus piernas habían sido destruidas por una de las hélices que consiguió internarse en la cabina. El dolor era insoportable, hasta que alguien quito la puerta del helicóptero de un solo tirón, la cual fue lanzada hacia la casa terminando de destruir una ventana. Aquel hombre que arranco la puerta de la maquina era el mismo que lo había dañado.

Era un joven cubierto de una emblemática armadura naranja de la cual se desprendían tres colas y tenía cubierto la cara con una máscara ocultándole los ojos. El joven tomando al hombre gordo y herido por el cuello lo levanto en el aire. Una pierna fue aparar al suelo colgando de un hilillo de carne al mismo instante que la persona con sobrepeso soltó un grito, lo que produjo un sonrisa ladeada en el rostro del ser con armadura.

—Qui… ¿Quién eres? —Dijo el hombre rechoncho entre el llanto—. Tengo mucho dinero, tómalo y déjame vivir
—No me recuerdas ¿verdad? cerdo. —Dijo el hombre con armadura.
—Señor Kasumi —Dijo el gordo al tratar de reconocerlo mientras perdía la respiración. —Deberías está muerto, además estas joven… tú no eres Kasumi eres su hijo.
—Así es, yo soy Kenshiro —El Santo del Fénix levantó la visera de su máscara—. Yo soy su hijo y a quien también mandaste a matar a su madre. Ahora ¡muere!

El fénix apretó ambas manos sobre el cuello del mortal.

—Fénix ¡no! —Una voz de una mujer habló a su mente. Hasta que sintió un cosmos descomunal que se acercaba a aquel lugar.


Última edición por Meliodas el Dom Jun 18 2017, 20:15, editado 1 vez
avatar
Meliodas
Saint de Oro de Sagitario
Saint de Oro de Sagitario

Mensajes : 233

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda: Senda de la Fortaleza

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por X el Lun Feb 27 2017, 13:22

El santo dorado a cargo del santuario, el caballero dorado de tauro, guardián de la segunda casa del zodiaco y vecino de X lo había mandado llamar a su templo. El templo del toro dorado, El santo de géminis se acercaba con paso firme pero sin prisa, portando su armadura de oro y su capa de color negro, rasgo distintivo entre los santos de esta generación, el la usaba así para marcar cierta diferencia por sus poderes.
Al llegar, el enorme coloso conocido como Van Grief lo recibía, se encontraba de pie en la entrada de su templo, al igual que X portando su armadura engalanada con una capa blanca y azul que ondeaba ligera al viento que se colaba al templo el cual se encontraba en total silencio.
-Y bien… -Mascullo X al colocarse frente a él, Tauro portaba su casco y X siempre prefería tenerlo bajo el brazo, era lo primero de su armadura que salía volando, X no lo refería demasiado pero el uso de la máscara y el casco le incomodaba bastante así que prefería no hacer uso de este más que en ocasiones donde la pelea fuera extremadamente intensa y lo requiriera. Observo un momento a los costados primero antes de articular palabra, a pesar de que Grief ya había notado su presencia.
-Que es lo que quieres esta vez tauro - cuestiono el enmascarado esperando una respuesta por parte de Grief, quien tenía cierta potestad sobre el resto de los santos de Athena, a pesar de que aun no era el patriarca, por elección popular ya le había correspondido ese título honorario.
El gigante dorado abrió por fin los ojos y saludo con una mano con mucho afán, era un santo amable que contrapunteaba mucho en personalidad con el geminiano, era bastante jovial y extrovertido a diferencia de su vecino además era un buen líder en batalla por lo que X lo respetaba, aun así le era raro que el santo dorado con el mayor poder defensivo del santuario llamara al santo dorado con el mayor poder ofensivo entre los 88, pasaron unos instantes entre que el dorado cornudo hablara esperando el saludo de el geminiano, cosa que jamás sucedió.
-Bien pues, te mande llamar porque hemos recibido reportes, de que la armadura de Fénix ha conseguido por fin un portador.
-Y eso ¿qué? Eso es bueno ¿no? Eso que tiene ¿que ver conmigo?
-El problema es que al parecer el nuevo portador, al igual que su antecesor tiene no solo un poder destructivo grande, sino que también se trata de un hombre consumido por la venganza, un joven japonés al parecer, en estos momentos reside en Tokio.
-Y eso tiene que ver conmigo ¿por?- insistió X jugueteando con su casco.
-Tu eres un santo que ha logrado sobreponerse en parte a situaciones similares, además que cabe decir que eres el único santo que tenemos en el santuario que puede transportarse casi instantáneamente a cualquier lugar del mundo, si enviara a otro quien sabe cuánto tardaría en llegar, para ese entonces quizás el chico haya hecho algo de lo que pueda haberse arrepentido, además claro que como un santo de Athena tiene que permanecer en el santuario y terminar un entrenamiento como se debe.
-Tsk!- chasqueo la lengua –debo aclarar que ¡no soy un taxi!-
-No para nada pero confió en que podrás resolver esta situación y traernos al ave fénix hasta nosotros.
-De acuerdo Grief iré, pero me deberás una, no soy niñera de nadie- Sin decir más se dio la media vuelta ondeando su capa negra y dejando el templo de tauro, al salir usando una de sus manos hizo una especie de pases, se abrió un portal dimensional justo frente a él en el cual se introdujo y se cerró tras su paso.
A los pocos segundos en Japón, el portal se reabrió en la ciudad, cerca de un callejón, X ya no portaba la armadura, volvía a vestir sus harapos de siempre, su ropa tipo militar y su vieja y derruida gabardina negra, con la caja de pandora envuelta en tela de lino blanco a sus espaldas, cerro unos momentos los ojos hasta que pudiera sentir una cosmoenergia, la del ave fénix.
-Así que ahí estas fénix…



       
             


   


   
avatar
X
Saint de Oro de Géminis
Saint de Oro de Géminis

Mensajes : 1139

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda: Senda de la Violencia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por Meliodas el Mar Feb 28 2017, 14:48

Las manos del Fénix se apretaron más en el cuello del inválido humano herido y obeso. Hasta que sintió en sus sienes un fuerte dolor como una arremetida de un gigantesco tren. De manera inconsciente soltó al desdichado que cayó desplomado al suelo mientras se quejaba de su dolor. La casa a espaldas de ellos y el helicóptero que estaba en frente se sumían en las llamas y fuertes explosiones, Ken parecía entrar a un letargo inconmensurable. En su mente volvía a estar en una vertiginosa pendiente en la isla de la Reina Muerte. Escabrosa y llena de estribaciones filosas y aguzadas por la cual se discurrían diversas laminillas de sangre de su lacerada piel.

Un sol inclemente abrazaba su piel como el agua abraza la tierra en un torrencial aguacero. Su misión ante aquella costa era subir al empinado pico y hacerse con la armadura de Fénix. Pero cada vez que ascendía un metro o dos caía arrastrándose por la ladera escabrosa y pedregosa. Sus ojos llenos de lágrimas eran acompañados por un cruel lloro de una mujer que a lo lejos se escuchaba. Hasta que existió un momento en que cruelmente cansado los pasos suaves de una silueta se acercaban hasta donde él se encontraba. Derramo agua en sus resecos labios y sumergiendo en un pañuelo en un cántaro de agua lo exprimió y lo coloco en las heridas de Ken quitando el lodo que producía la sangre al contacto con la tierra. Ken intento abrir los ojos y por un instante miro unos ojos azules como el mar que le miraban con extrema piedad, un rostro de facciones fileñas y un grácil y liso cabello rubio largo hasta los hombros.

Pero lamentablemente cuando aquella persona le termino de sonreír se difumino aquello para transformarse en un hermoso rostro de una joven de cabellos purpuras y largos. La chica acarició el rostro de Ken. Su tacto fue tan suave como el pétalo de una flor como aquellas que nacen en la ladera del volcán de la Reina Muerte.

—Ken de Fénix —Dijo la chica en una fina voz—. Tu camino no es la venganza, tu camino es otro.

Despertándose de inmediato y volviendo en sí, sintió como el hombre obeso que tenía entre manos se escapaba arrastrándose en la poca llevar del lugar y caminando hacia él para darle el golpe de gracia volvió a sentir el descomunal cosmos que se acercaba a él, helándome la sangre de la su ardiente ira.


avatar
Meliodas
Saint de Oro de Sagitario
Saint de Oro de Sagitario

Mensajes : 233

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda: Senda de la Fortaleza

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por X el Mar Feb 28 2017, 19:57

Había caminado largo trecho por las calles de Tokio siguiendo aquel rastro de cosmo energía, que aun era débil y errática, pero sin embargo tenia tintes de gran potencial, X camino y camino durante un rato, encendiendo su cosmos por momentos a modo de advertencia, tanto para el santo que estaba buscando como para cualquier enemigo que encontrara no se atreviera a meterse en su camino.
No fue sino hasta que llego a una de las zonas más lujosas, que el caballero dorado de géminis al fin encontró la fuente de aquel poder que venía siguiendo desde su llegada a Japón, así que sin perder tiempo y antes de que el nuevo santo hiciera uso incorrecto de sus nuevas habilidades, abrió un portal dimensional en un pequeño callejón y se introdujo por él.
Reapareció en lo que parecía ser una mansión, algunos rastros de destrucción habían sido dejados a su paso, nada grave en realidad pensó, no se veía por ningún lado ningún herido, de pronto sintió una enorme y colosal cosmo energía cerca de una de las ventanas, algo que le lleno el pecho de tranquilidad, y al mismo tiempo de nostalgia rememorando el instante mismo en que su armadura lo había elegido. Aquella energía provenía, mezclada con la del ave inmortal de una de las habitaciones en la planta alta así que recurrió una vez más a sus pasajes dimensionales para acortar distancia. Al reaparecer se vio en medio de una escena que casi terminaba en asesinato, ahí estaba el santo de bronce del fénix, portando su armadura con los ojos inyectados de odio y de rabia, y un hombre obeso y completamente espantado en el suelo, arrastrándose como un gusano a sus pies, al parecer había llegado a tiempo pues al parecer esto se trataba de una venganza personal, menos mal que no había nada mas, por un momento la gigantesca cosmo energía de hace un rato, la cual a X le parecía conocida en cierta forma se había desvanecido. Tal vez eso lo guio ahí o tal vez presintió que su presencia ya no era necesaria al estar el ahí, fuera como fuera el geminiano, sea lo que sea que hubiera hecho ese hombre debía evitarlo a toda costa.
Haciendo uso de las sombras, las fue estirando, con su cosmos hasta formar un pequeño tentáculo, el cual se apretó contra uno de los bíceps del muchacho de pelo castaño, que portaba la sagrada armadura del fénix, X había escuchado en una ocasión que era una armadura inmortal, que le concedía a los portadores de esta la capacidad de volver del mismo infierno…el sabría ¿que es el infierno? ¿Por eso estaba ahí? Buscaba venganza o solo era un idiota que había tenido un golpe de suerte al portar una de las sagradas ochenta y ocho armaduras de la diosa de la guerra y la sabiduría Aun no podía saberlo pero lo que si era imperativo de momento era detener al fénix de lo que fuera que estaba haciendo.
Al apretar X dejo escapar un bufido por debajo de su máscara, su aspecto como siempre sin portar la armadura era el de un mendigo o un vago una gabardina llena de agujeros y ropa militar, lo único brillante en su atuendo era el collar en forma de Ankh que portaba en su cuello. Su gabardina ondeaba al viento solo detenida por la pesada caja de pandora que tenia a cuestas, envuelta en lino blanco egipcio.
-Escucha Fénix, debes parar esto ahora, nos e que te haya hecho este miserable sin embargo, portas una armadura de santo, así que lo lamento pero no puedo permitirte que le hagas daño, sea por el motivo que sea.
El geminiano se vio reflejado así mismo en aquel muchacho, su expresión de rabia, que a diferencia de él no estaba oculta detrás de una máscara, su cosmos agresivo y errático capaz de destrozar las estrellas y las galaxias, X de géminis había tenido suerte, se había topado con una de las armaduras más poderosas entre las ochenta y ocho y su poder, su furia, su frustración y su hambre de combate ahora servía para un propósito: proteger la tierra y sus habitantes, no había tenido un maestro, ni un guía que le mostrara el camino del bien, el solo conocía la pelea y la guerra, y daba gracias a los dioses de que era portador de uno de los mantos sagrados de Athena, pero este muchacho? ¿Sería tan fuerte como para superar su odio, su ira y su venganza y darle un firme propósito al igual que lo había hecho él? Todo estaba en la respuesta a lo que haría a continuación aquel joven de pelo castaño y armadura con el color del fuego y la sangre. Tendría el valor de superar el odio, y ¿tenia acaso idea de lo especial que era aquella armadura sagrada de bronce que portaba en este mismo momento?



       
             


   


   
avatar
X
Saint de Oro de Géminis
Saint de Oro de Géminis

Mensajes : 1139

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda: Senda de la Violencia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por Meliodas el Mar Feb 28 2017, 22:14

—Escucha Fénix —Hablo una voz gutural y embozada detrás de él—. Debes parar esto ahora. No sé qué te haya hecho este miserable sin embargo, portas una armadura de Santo, así que lo lamento pero no puedo permitirte que le hagas daño, sea por el motivo que sea.

Camino hasta sentirse perplejo, abrazado por un miedo innegable, un abrazadora presencia. Inquietante como ninguna otra, se movió tan rápido que el fuego en que ardía la casa lo reflejo delante de él. Pero para cuando quiso reaccionar un tentáculo, una pequeña prolongación de esa misma silueta le apretaba el brazo con fuerza. Bajo un cielo gris y otoñal, la brisa desprendía virutas de fuego que se perdían en el ambiente. Pequeñas chispas que hacían reflejo en el metal que vestía Ken. Y estimulado por una gran curiosidad, miro hacia atrás. Las pequeñas concavidades oculares eran el destello del mismo odio pero acompañados de lágrimas. Aunque su rostro no mostraba expresión alguna, contempló la prolongación que amarraba su brazo. Y luego miró al hombre dueño de aquella técnica. Alguien que escondía su rostro en un bozal, unos ojos que infundían respeto adornados bajo un cabello negro.

Se vestía a modo militar, botas y pantalones, a excepción de una vieja y agujereada gabardina que se mecía al viento. Aquel hombre cargaba una emblemática caja cubierto de telas. No hay en el mundo fortuna mayor, creo, que la incapacidad de la mente humana para relacionar entre sí todo lo que hay en ella. Ken de Fénix al igual que muchos jóvenes vive inmerso en una isla de plácida ignorancia, rodeado por negros océanos de lo infinito. Aquel hombre era de estatura normal, aunque bastante alto, pero la emanación de su energía era tan inmensa como la del cosmos que había sentido con anterioridad. El universo se confabulaba a que no cumpliera con su cometido. Fénix retrocedió, dejando al obeso hombre escapar entre la espesura del viejo bosque primordial que se abría ante ellos. La casa termino por quemarse toda.

—Perdóname madre —Dijo Ken en una voz entrecortada mientras miraba marchar al asesino de aquella mujer rubia que se le apareció en sueños cayendo de rodillas se quedó por un instante con la cabeza agazapada en el suelo, por ultimo suspiro—. Eres del santuario ¿no es así?

Ken se levantó y miro de frente a X, su entrecejo fruncido apareció. Sus lágrimas ya no estaban. Detrás el que había sido su hogar de infancia se cernía en medio de las cenizas y el fuego abrazador. Mientras trataba de soltarse de la sombra pero no podía.

— ¿Quién eres? ¿Y con qué autoridad me dices esto?
avatar
Meliodas
Saint de Oro de Sagitario
Saint de Oro de Sagitario

Mensajes : 233

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda: Senda de la Fortaleza

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por X el Mar Feb 28 2017, 22:52

X había cumplido su objetivo inicial: detener a aquel chico de cometer una locura. Sin embargo las llamas se extendían por el lugar, no es que a X le preocupara, sin embargo no era bueno atraer la atención, así que con un ademan de la mano sin decir nada, hizo que las sombras que provenían de la luz reflejada por el fuego se densaran, y cubrieran las llamas apagándolas como si una densa sabana de oscuridad las aplacara, dejando en su lugar gruesas estelas de humo.
El chico titubeo un momento pero al fin dejo en paz a aquel hombre robusto, que lloriqueaba como una niña tumbado en el suelo y terminaba por dar lastima. El chico era algo más joven que X, a final de cuentas de entre los santos de oro X era uno de los mayores, tanto en estatura como edad y poder. El chico hacia una pregunta qué extraño al enmascarado santo de oro, cuestionaba sobre el santuario, eso era malo, ya sabía sobre la existencia del santuario y aun así seguía ahí planeando alguna venganza personal de algún tipo. X arqueo la ceja y se quito la pesada caja azotándola en el suelo entre ambos, y subió una pierna en ella, después coloco su mano derecha sobre su rodilla y con la otra hurgo en su gabardina, alcanzándose una pequeña licorera la cual destapo y vacio su contenido por un costado de la máscara bebiéndola y haciendo que el licor le recorriera en finos hilos por el cuello. Sus ojos grises se clavaron en el muchacho y lo miro de arriba abajo, su cuerpo temblaba de furia e impotencia, finalmente el chico tras cuestionarle su procedencia le pregunto sobre su autoridad, en ese momento el geminiano hubiera querido decir algo agradable sin embargo el chico parecía que sería más un problema que otra cosa y le costaría llevárselo, pero las instrucciones eran claras, debía llevárselo junto con la armadura de Fénix, aunque quizás no fuera tan digno de ella como la sagrada armadura creería, aunque en realidad que autoridad moral tenía un borracho y vago para decidir eso mejor que la armadura misma.
-Así es muchacho vengo del santuario y al parecer te has portado mal, dime…¿que te ha hecho ese pobre infeliz? Acaso mato a alguien querido para ti? Te traiciono? Te trataba mal de bebe? Que puede hacer que utilices la sagrada armadura del fénix para venir a intentar asesinarlo, es acaso que no tienes la suficiente fuerza por ti mismo para ello?
El geminiano hizo una pausa pequeña, no trataba de herir sus sentimientos o poner el dedo en la llaga, sin embargo era parte de la hosca personalidad de aquel hombre ser así y simplemente no podía evitarlo y no es como si la vida fuera bella y justa, sino todo lo contrario.
-Crees que eres el único que tiene problemas chico? Bien te mostrare la carta que me da autoridad… Tras decir eso X llevo la mano hacia el nudo sobre la caja tirando de él y haciendo que la tela de lino blanco descubriera la caja de pandora, con un hermoso brillo que ni siquiera iba con el hombre que la portaba, dorada como el sol al amanecer y con el símbolo de los gemelos grabada sobre ella. X tiro de la cadena usando uno de sus pies mientras se cruzaba de brazos, y la caja se abrió pesadamente y de golpe revelando al fin aquella efigie dorada que mostraba a dos personas de espaldas una con la otra con un rostro sonriente y otro serio los cuales interpretaban al bien y al mal , la luz y la oscuridad en el mundo y en los corazones de los hombres, tras aparecer comenzó a levitar por sí misma como si hubiera entendido una orden que no le fue dada y de pronto con un chasquido metálico se desensamblo partiéndose en varios pedazos que volaron rápidamente hacia el enmascarado cubriendo su cuerpo y la pesada y vieja gabardina fue reemplazada por una capa también ligeramente derruida en colores negro y blanco brillante, al tiempo que el hombre atrapaba el casco en el aire el mismo que representaba dos rostros en sus costados con la mano y se lo colocaba bajo el brazo.
-Esta es autoridad suficiente muchachito de bronce? Mi nombre es X, caballero dorado de géminis, guardián del tercer templo del zodiaco en el sagrado santuario de la diosa Athena y se me ha ordenado llevarte hasta allá para que seas entrenado como se debe, no tengo idea de cómo obtuviste la armadura ni porque, tampoco me interesa saberlo, pero se me ha indicado que te lleve allá… y tampoco te estoy preguntando si es tu deseo, eres un santo de Athena y la armadura de bronce te escogió, es lo único que necesito saber, si este hombre cometió algún crimen la justicia se encargara de él, pero la ley de Athena prohíbe el uso de las armaduras, así como de nuestros poderes para beneficio personal, así que porque no me lo ahorras chiquillo y vienes conmigo? –
La voz de géminis era dura y autoritaria, generalmente él era como se hacía llamar así mismo “el perro de guerra de Athena” pero en esta ocasión no era así, no deseaba pelear con él ni lastimarlo pero tenía que cumplir su objetivo fuera como fuera.



       
             


   


   
avatar
X
Saint de Oro de Géminis
Saint de Oro de Géminis

Mensajes : 1139

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda: Senda de la Violencia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por Rol Master el Mar Feb 28 2017, 23:22

X


Lineas acumuladas: 82
Lineas de esta Historia: 151

Lineas totales: 233
Validas para esta historia: 150
Acumuladas para próximas revisiones: 83

Recompensa: 10 Puntos de Experiencia

Favor Continuar la Historia en una Nueva Respuesta

KEN

Pendiente de revision: Dejare la mision abierta dos horas mas por si gustas acompletarlo para la mision.

Favor Continuar la Historia en una Nueva Respuesta
avatar
Rol Master
Admin
Admin

Mensajes : 2139

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por Meliodas el Mar Feb 28 2017, 23:50

Sólo se tratan con propiedad cuando lo grave y majestuoso de la verdad los santifican y sostienen. El joven observó el poder de X al apaciguar las llamas ahogándolos en la densa sombra de sus tentáculos. Con asombro abrió los ojos aquel poder pero volvió a su ceño fruncido sin que el geminiano lo notase.

—Así es muchacho vengo del santuario y al parecer te has portado mal —Dijo X mientras Fénix cruzó los brazos como nota desaprobatoria. Y mirando para otro lado cerró sus ojos y empuño la boca hasta tocarla con su nariz. Acto seguido un pequeño colmillo se le salía por los labios y se rascaba la nuca. Sin embargo X prosiguió.

—Dime… ¿qué te ha hecho ese pobre infeliz? —Dijo mientras Ken lo miro de reojo—. ¿Acaso mató a alguien querido para ti? ¿Te traiciono? ¿Te trataba mal de bebé? ¿Qué puede hacer que utilices la sagrada armadura del fénix para venir a intentar asesinarlo, es acaso que no tienes la suficiente fuerza por ti mismo para ello?

Ken miró su armadura y arqueo una ceja conservando su mirada tosca y suspiro.

— ¿Crees que eres el único que tiene problemas chico? —Seguía dirigiéndose a Ken en un alterado tono—. Bien te mostraré la carta que me da autoridad…

Ken aun conservando su posición de regañado, observó la caja idéntica a la del fénix, siendo que esta brillaba como el sol, su mente se congeló al saber de que un Santo dorado, un maestro de un templo venía por él. Aquella caja era dorada, el oro llameaba de todos lados y la cadena al ser tirada por aquel hombre vistió su cuerpo. Su boca quiso abrirse de asombro pero no lo permitió.

— ¿Esta es la autoridad suficiente muchachito de bronce?

Ken volvió a su pose de joven regañado con una actitud grosera y tosca.

—Esta es autoridad suficiente muchachito de bronce? Mi nombre es X, caballero dorado de géminis, guardián del tercer templo del zodiaco en el sagrado santuario de la diosa Athena y se me ha ordenado llevarte hasta allá para que seas entrenado como se debe, no tengo idea de cómo obtuviste la armadura ni porque, tampoco me interesa saberlo, pero se me ha indicado que te lleve allá y tampoco te estoy preguntando si es tu deseo, eres un santo de Athena y la armadura de bronce te escogió, es lo único que necesito saber, si este hombre cometió algún crimen la justicia se encargara de él, pero la ley de Athena prohíbe el uso de las armaduras, así como de nuestros poderes para beneficio personal, así que porque no me lo ahorras chiquillo y vienes conmigo?

–—Eres un viejo regañón —Aunque fénix se había llevado una fuerte impresión del caballero de oro, convirtiéndose aquel hombre en un modelo a seguir, el muchacho expresaba el efecto contrario de aquello que sentía.

—Yo soy Ken —Musito —He peleado por mucho tiempo en la isla de la reina muerte por esta armadura. Es cierto lo que dices. Pero este miserable que ha escapado…

Por aquel momento Fénix nubló su mirada a las siguientes palabras

—Bueno, no interesa mucho.

En aquel momento fénix pensó en aquel momento en que su madre era transgredia. La vida de su padre le importaba un comino. Pero el papel de ella, era otro.

—Esa mujer a la que llamas Athena se me apareció en sueños hace unos instantes, no sabía que era ella. Solo uní los cabos sueltos. Aquí en Japón existe una mafia corrupta de la cual quien escapó es el jefe. Mis brazos y mi fuerza de simple humano no me hubieran permitido dar con el paradero de este ser repugnante. Después de todo no soy nadie.

El Joven volvió a tomar la posición de los brazos a la nuca, sin abandonar la expresión sarcástica de su rostro.

—Además… ¿Qué clase de nombre es… como fue que dijiste? ¿X? —El incómodo silencio reino por un instante— Nah está bien. Llévame a donde esa tal Athena.

Después de todo, aunque tenía un aire impredecible y grosero. Era un adolescente después de todo, un vulgar y emblemático joven, al cual se le tenía que ayudar a comprender muchas cosas. Después de todo, salía de la plácida ignorancia. Un diamante en bruto esperando hacer pulido.


avatar
Meliodas
Saint de Oro de Sagitario
Saint de Oro de Sagitario

Mensajes : 233

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda: Senda de la Fortaleza

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por Rol Master el Miér Mar 01 2017, 00:05

Ken de Fenix

Lineas acumuladas: 0
Lineas de esta Historia: 150

Lineas totales: 150
Validas para esta historia: 150
Acumuladas para próximas revisiones: 0

Recompensa: 10 Puntos de Experiencia

Favor Continuar la Historia en una Nueva Respuesta

Y anotar tu experiencia en el perfil entregadas en total con la misión 110 XP+100 oro

Recuerda hacer tu tema de peticiones en peticiones, dudas y sugerencias para que aplique correctamente y llevar un registro.
avatar
Rol Master
Admin
Admin

Mensajes : 2139

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por X el Mar Mar 07 2017, 01:07

X hizo un gesto de fastidio ante las declaraciones del chico de fénix, entendiendo en parte la situación, sin embargo no lo estaba haciendo del todo bien, y pensó que si tenía que llevarlo, Grief no dijo nada sobre llevarlo inmediatamente así que aun con motivaciones personales quizás el chico necesitaba un empujón.
-X es mi nombre y se acabo, soy el perro de guerra de Athena y es todo lo que necesitas saber- Agrego refunfuñando mientras volvía a recargarse en la caja dorada de pandora, para después sin mucho afán extender su mano izquierda hacia un costado y luego sus sombras proyectaron una especie de fisura en la realidad, la cual mostraba colores casi irreales y emitía un ligero zumbido. Posteriormente introdujo la mano como si hurgara en una bolsa para después jalar con fuerza, atrayendo algo del interior, sorpresivamente lo que apareció no fue otra cosa sino el hombre que recién había escapado cuando el llego.
-Bien muchacho aquí está tu presa, antes de irnos podemos hacer algo por lo que sea que has venido aquí, sin embargo esta cucaracha no va a morir por nuestras manos, somos santos de Athena y por mucho que me cueste decirlo, no somos policías, ellos pueden hacer su trabajo bien de vez en cuando, y no debemos actuar por motivaciones personales, ¿sabes porque me llaman perro de guerra? Porque eso soy, en algún momento desperdicie mi vida lamentándome por una perdida, y eso provoco que cubriera mi rostro de esa manera…por si pensabas que estoy deformado o algo así, no es el caso. Hasta que igual que tu escuche su voz y su cálido cosmos, yo no conozco otra cosa más que la guerra y batallar hasta que los músculos están a punto de estallar, esa fue mi vida, sin embargo ahora uso la fuerza par aun propósito, si solo sirvo para pelear, será por una buena causa piensa en ello.
Mientras X hablaba el tipo intentaba arrastrarse hacia la salida nuevamente, confundido y aturdido por el viaje dimensional sin embargo con toda calma X de géminis se levanto de la caja y camino hacia el tomándolo por la parte trasera de la ropa como si se tratara de cualquier cosa y lanzándolo a los pies del caballero de Fénix, para luego posar su bota dorada sobre la espalda de aquel tipo impidiéndole moverse.
-Antes de irnos…porque con todo iras conmigo, quiero que pienses, yo cómo pudiste ver anteriormente no soy más que un vagabundo, mi aspecto mejora un poco luciendo esta armadura ¿no es así? Sin embargo tengo el agrado de no haberla manchado con sangre por alguna venganza y mira que ¡He estado a punto! Sin embargo es una especie de compañera.- dijo mientras se palpaba el peto de esta- Y se creó con un propósito al igual que la tuya- agrego mientras golpeaba suavemente con el índice el peto del fénix.- Ahora bien, la justicia humana es más bien impráctica la mayoría de las veces, y quizás El líder del santuario me pateara el trasero por esto, pero te dejare decidir, mancha tu armadura con la venganza, y asesínalo, o deja que la vida siga su curso y dale un propósito a toda esa ira que llevas dentro.
Sin decir más X retiro el pie del hombre que lloriqueaba y se cruzo de brazos con toda la extensión de su altura totalmente recta, como si fuera una lanza encajada en el suelo, mirando fijamente al bronceado sin decir más.
-Mientras esperaba hurgo un poco en el peto de su armadura, sacando una pequeña licorera y con ayuda de un par de dedos de la otra mano estiro la máscara, vaciando el contenido de esta, un olor a alcohol penetrante se dejo sentir mientras que unos finos hilillos del liquido resbalaban por su cuello, el caballero los limpio con el dorso de la mano y volvió a guardar la licorera, dando la espalda al caballero de fénix hizo un ademan que volvió a abrir la fisura dimensional frente a géminis, quien finalmente dio un paso hacia ella, y se coloco a un costado esperando a que Fénix respondiera.
-¿y Bien?



       
             


   


   
avatar
X
Saint de Oro de Géminis
Saint de Oro de Géminis

Mensajes : 1139

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda: Senda de la Violencia

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por Meliodas el Miér Mar 15 2017, 19:11

Géminis había colocado nuevamente a aquel hombre delante de sí. Y quedando sumido en su pensamiento se observó en aquel instante cruzando la calle frente a su casa, a orillas de la playa de un pequeño poblado de Australia bajo un crepúsculo volátil que pronto se apagaría. Caminaba feliz con sus libros de escuela hasta que vio la puerta forzada de la entrada. En el interior dos figuras oscuras escarbaban en la nevera en medio del ruido de platos y el olor a pastelillos de leche, mientras la casa se llenaba de los gritos desgarradores  de una mujer como si le arrancaran un brazo.

Uno de aquellos  hombres era flaco, tenía lentes de sol y un bigote que discurría con escasos vellos y chaleco de cuero. El otro era más joven, despeinado y con dientes que alcanzaban a salir de su boca como los de un conejo. Ambos miraron al muchacho recién llegado y ambos tenían rasgos japoneses bastante acentuados. Ken respiró con aceleraciones involuntarias energizando su ritmo cardiaco. Pensó lo peor.

— ¿Quién eres tú muchacho? —Dijo el calvo mientras se metía un trozo de pavo en la boca
— ¿Que no lo conoces imbécil? —Dijo el joven de dientes de conejo mientras codeaba al hombre del bigote—. Es el hijo del patrón.

Ambos saltaron por la mesa que dividía la cocina de la sala para llegar hasta Ken, el más delgado agitaba un bate de beisbol en las manos.

— ¡Mamá! —Gritó un joven Ken, quien tirándolo todo a un lado escapaba a la calle y se dirigía hacia el patio volándose una cerca, mientras era perseguido por aquellos hombres.

Corrió cuanto pudo y abatiendo la puerta trasera entró de nuevo a la casa, los hombres que le perseguían se devolvieron en su camino, para colarse por alguna ventana o la puerta por donde salieron, pero ya el pequeño Ken las había cerrado todo. Corrió a la cocina y tomó el cuchillo más grande que vió, el cual dejó caer al sentir el miedo recorrerle el cuerpo en unas manos sudorosas y de pulso tembloroso. Los gritos de la mujer le escocían los oídos, el tono y timbre de voz eran terriblemente conocidos para él, pues sabía que era su madre la que era víctima de alguna cruel práctica.

Lentamente recogió el objeto corto punzante y se dirigió a la brevedad posible subiendo las escaleras hasta el segundo piso. La puerta del cuarto de su joven madre estaba entre abierta.

Ella yacía desnuda en una cama entre sábanas blancas, ensangrentada, amoratada de los golpes, mientras un hombre con los pantalones bajos, forcejeaba con ella. Uno de los muchos que estaba con ella disparó en la cabeza de la chica y Ken quedando horrorizado de aquella escena, lleno de ira en tres pasos cruzó el umbral de la puerta, se lanzó encima del hombre por la espalda, ese mismo que le propinó a su madre el disparo y le clavó el cuchillo en el cuello sin titubeo alguno. La sangre salió a borbotones dejándole las manos sucias al muchacho.

Pero sin más, el otro hombre, de los mismos matones que estaban en el cuarto, alto y delgado con un gorro negro y una cicatriz en la cara le propinó una patada en el estómago que lo lanzó por la ventana hasta el patio. Se vio volando en el aire con los cristales rotos. Pronto despertó atado de cabeza y semidesnudo, lleno de golpes. La boca le sabía a sangre y algo que parecía una piedra le molestaba en la boca. Escupió y en su sorpresa vio una muela ensangrentada en el suelo.

—Sabes niñito —Dijo el hombre del gorro—. No me gusta hacerle esto a los jovencitos como tú. Pero el nuevo Ya Wang te necesita muerto para hacerse con el imperio de tu padre. No lo veías venir. Veraz los reyes les dan el trono a sus hijos. Y si el hijo se pierde y vuelve otra vez la mafia seria tuya. Aunque tú no lo muevas un dedo por mantenerla. Está en el código. Lamentablemente tú ya estás muerto. Las llamas te consumirá.

Pronto los hombres le llenaron de golpes, algunos con un bate, hasta dejarlo más muerto que vivo. Como si fuera poco, incendiaron la casa con él moribundo y en el suelo. Arriba el cuerpo de su madre se sumía en las cenizas, ya no volvería a ver sus rubios cabellos y sus ojos azules como el mar. Junto, estaba el maldito que la mató. Ken moriría. La ira le carcomía cada poro, cada lágrima, cada célula. Como si el fuego que incendiaba su casa no le quemara, si no el que venía desde su corazón.

Las paredes se disolvieron y un poderoso viento oscuro lo besó y lo arrastró a través de abismos sin fondo y grises regiones de materia informe. Pasando sobre planetas sin luz y desconocidas regiones que bullían a inconmensurable distancia; las estrellas discurrían con tanta rapidez que parecían regueros de luz entremezclandose en el espacio, haces luminosos resaltando contra la oscuridad etérea más negra.

Transcurrió un minuto -o un siglo- y Ken seguía volando vertiginosamente. Las estrellas escaseaban cada vez más; agrupadas en montoncitos, parecían buscar compañía en toda aquella desolación; todo lo demás permanecía igual. Colgando suspendido en el espacio y el tiempo, como si no avanzase, aunque la velocidad debía ser increíble, la quietud y el silencio de la nada; era como un hombre sepultado en vida en un sepulcro inmenso y oscuro.

Más allá no había nada excepto una oscuridad impenetrable, el fin del universo. Ken grito horrorizado, más en vano; Y entonces empezó a hacerse visible una tenue luz verdosa; después azul, amarilla y de allí a naranja y roja. Una calor abrasador le engullía en un mar de llamas y de en medio el emblemático fénix resurgía de la nada dando luz al espacio donde se encontraban, agito sus alas y se metió en la boca. Al volver en sí, el joven Ken abrió los ojos y los brazos de un nativo de piel bronceada le cargaba, detrás de ellos una casa reducida a cenizas elevaba las virutas de fuego y humo al viento.

—Ya ha pasado todo. —Dijo el viejo—. Tú te harás más fuerte. Yo sé que te salvo chico. Sé a dónde llevarte. Sera un infierno, pero nada comparado a lo que has sufrido.

Ahora Ken despertando de aquel recuerdo miro de nuevo al débil humano que le miraba con temor y X le había puesto a sus pies. El cosmos se arremolino en su mano y el fuego con él, lanzó un puñetazo al rostro del hombre que se cubrió duras penas el rostro. Pero Ken había detenido el puño antes de pegarle. Sin más sonrió de medio lado. Camino por encima de él y le miró por encima del hombro.

—Aléjate de tus pasos de corrupción pobre diablo —Dijo Ken al hombre en el suelo—. Si no vendré por ti y acabaré con gusto lo que he empezado, y con la justicia a mi favor daré fin al sufrimiento que le has causado a muchos metiendo tu trasero en las llamas de fénix hasta hacerlo barbacoa.

Ken se alejó de él riendo a carcajadas, hasta colocarse al lado de X. Y cambiando su entrecejo, su expresión y realizando un ademán con su cabeza le hizo saber al dorado que estaba listo.


avatar
Meliodas
Saint de Oro de Sagitario
Saint de Oro de Sagitario

Mensajes : 233

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda: Senda de la Fortaleza

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por Rol Master el Sáb Abr 08 2017, 14:10

X


Lineas acumuladas: 83
Lineas de esta Historia: 50

Lineas totales:
Validas para esta historia: 133
Acumuladas para próximas revisiones: 133

Recompensa: -

Favor Continuar la Historia en una Nueva Respuesta
avatar
Rol Master
Admin
Admin

Mensajes : 2139

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por Rol Master el Mar Abr 25 2017, 22:57

KEN

Lineas acumuladas: 18
Lineas de esta Historia: 80

Lineas totales:98
Validas para esta historia: 98
Acumuladas para próximas revisiones: 98

Recompensa: -

Favor Continuar la Historia en una Nueva Respuesta
avatar
Rol Master
Admin
Admin

Mensajes : 2139

Datos del personaje
Disciplina:
10/10  (10/10)
Senda:

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: La venganza del caballero Fénix [Tokio] Ft. X

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.