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CRÉDITOS
Skin Kingdom of Arlandria de thecaptainknowsbest en Savage Themes
Las imágenes utilizadas pertenecen a sus respectivos creadores.

† Shakti de Virgo

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† Shakti de Virgo

Mensaje por ladylizz504 el Dom Oct 05 2014, 15:18

Nombre: Shakti
Armadura: Dorada de Virgo
Sexo: Femenino
Edad: 21
Estatura: 1.70
Peso: 45 kg
Descripción Física: Piel de color blanca, ojos azules, cabello rubio lacio y del largo hasta la cadera, pechos pequeños.

Historia:

Hace nueve años…

Las estrellas brillan en el firmamento. El camino asfaltado es el mudo testigo de su búsqueda y hora tras hora camina cargando sobre sus hombros el silencio de su alma. Los autos pasan junto a ella sin detenerse. Ya es más de la media noche y sus únicas compañeras son la luna y las estrellas. Las luces de la ciudad se hacen cada vez más pequeñas y menos brillantes. La oscuridad del camino ahora se aproxima más y más. En su espalda, su mochila, con todo lo que es su vida ahora. Algunos cambios de ropa, dinero, mapas y otros artículos personales. Por las fachas que ahora visten a la joven nadie hubiera pensado que hace unos meses era la hija de una de las mujeres más ricas de toda Alemania. Una muchacha acostumbrada a los lujos y a tener todo cuanto quisiera menos lo que deseaba con todo su corazón... a su madre.

¿Quién es ella?

Su nombre es Shakti. Una extraña combinación de la herencia aria y herencia hindú. Rubia, de ojos azules, piel blanca pero de facciones idénticas a las de su madre quien al nacer, fue venerada por su pueblo al ser creída descendiente de Buda mismo.
Su historia es típica como puede ser la de una jovencita de 12 años, de padres potentados y de la alta sociedad. Su padre un poderoso empresario líder en la industria metalúrgica alemana y su madre, una hermosa gema de la india con una descendencia hermosa y sumamente intrigante. Sin embargo, su belleza es lo único que logra conservar en manos del hombre que decidió amar y que por temor a ser visto de menos por el codiciado mundo de la alta sociedad, enterró el legado de su esposa en lo más profundo de su historia.
Y así llegamos a Shakti, hija única por azares del destino y quién creció una niña rodeada de lujos siendo los ojos y alma de su madre Lashmik, y ella siendo el tesoro más preciado de Shakti. Sin embargo, su tesoro desaparece el día en que su madre muere de una enfermedad tan cruel como lo es el desamor;  dejando a su hija de 6 años en las manos de su padre Magmud.
En los 6 años luego de la muerte de su madre, Shakti busca refugio en los placeres de la rebeldía, llevando la total contraria al mandato de su padre y vagando por donde se le placiera a su alma errante en las condiciones y vagabunderías que se le antojaran, siendo solapada por aquellos que fungieron como la familia que nunca logró tener. Su nana, el mayordomo, el jardinero y el chofer eran sus amigos de escapadas, travesuras y porqué no… de sus primeras parrandas y borracheras; pero a pesar de todo aquello el vacío que residía en ella nunca se logra llenar.
Magmud se traga como un agujero negro el dolor de perder a Lashmik y se encierra en su avaricia, sed de poder y rencor a la vida. Sin apartarse ni dejar de controlar a Shakti pues es ella la heredera de lo que en realidad es su poder… el dinero que ahora es de Shakti.
No es de extrañarse que quien surge como un desahogo a todas aquellas frustraciones y dolores es Shakti. Ella crece bajo el yugo de su autoritario y despiadado padre, sufriendo sus amarguras en la soledad de aquella inmensa mansión hasta llegada la edad de los 12 años. Es a esa edad que aprende la verdad de labios de su nana. Se entera que la razón por la que la mantiene su padre casi como una prisionera en su propia casa es la de su propia avaricia desmedida. Al tener ya la suficiente edad como para desposarse o ser pedida por algún magnate hindú o de otra nacionalidad, podría decirse que perdería todo el control sobre el 80% de su patrimonio. Ésta verdad termina por humillar el amor sincero que tenía hacia su padre. Es entonces, que esa noche misma decide irse y dejar todo aquello atrás.

Entonces Shakti esa noche lejos de casa en algún lugar …

Se enfrenta a una extraña situación que nunca pensó ver en su vida. En las frías calles de una extraña ciudad muy lejos ya de casa presencia la muerte de una hermosa mujer a manos de lo que aparentaba ser una especie de hombre disfrazado de caballero de la edad media o al menos así es como lo ve ella. De armadura oscura y ojos llenos de odio. Sin arma alguna atraviesa con su propia mano el cuerpo de esa mujer a la altura del corazón. Y así de rápido como ocurre, así de rápido el sujeto desaparece en un parpadeo, dejando a su víctima moribunda en una fría banqueta.
Shakti se acerca, y con su inocencia intenta reconfortar y buscar ayuda sin tener éxito alguno. La mujer la ve con ojos de inmensa tristeza y al mismo tiempo le sonríe.
- No te esfuerces en vano. No tiene caso. La hora de mi partida al Erebo ha llegado y podré regresar algún día si mi señor Hades así lo deseara. Moriré por más que intentes impedirlo.
Shakti le responde con ansiedad al tiempo que lagrimas brotan de sus ojos y caen sobre el rostro de la mujer.
- No diga eso. No la puedo dejar morir así nada más y mucho menos en ésta soledad.
La mano ensangrentada de la mujer acaricia la mejilla de Shakti.
- Es increíble que alguien llore por mí a estas alturas. La soledad es mi compañera desde mi nacimiento. Nací bajo su estrella niña hermosa. Mi único legado es mi nombre y mi estúpido intento por amar a quien no se debe amar por ser prohibido para una simple mortal.
Shakti niega sus palabras.
- El amor no es imposible. No importa nada. El amor llega y se vuelve fuerte aunque la muerte misma aparezca. Dime tu nombre y al menos en mi corazón nunca cesarás de existir.
La mujer, cuyos ojos han comenzado a apagarse le dice tristemente…
-Mi nombre es Lizz y espero que nunca olvides tus mismas palabras niña hermosa.
Así sin ella saberlo, Shakti ha visto la crueldad de un mundo que aún no se aparece en su destino, pero que pernocta como una verdad certera que en poco tiempo dejará ver su rostro. Su camino sigue luego de alejarse de aquel camino y regresar al suyo propio.

Otra noche como las anteriores, ahora en las calles de Grecia…

Sigue caminando lentamente, pues el cansancio de tantas horas de camino ya comienza a surtir efecto en ella. Caminos han ido y venido, ha cruzado el océano y escuchado el viento de tierras fascinantes ante sus ojos.
Shakti no se detiene aunque ya es muy entrada la noche. Esperando poder reposar un rato, toma asiento en una gran roca a un lado del camino. Apenas lleva unos minutos sentada cuando un auto, una camioneta de marca americana ilumina su rostro y decide detenerse cerca a ella.
Un hombre algo entrado en años ya, más o menos de unos 65 años de edad, baja de la camioneta y camina hacia Shakti. Le ofrece la mano. La joven atónita ante eso lo ve con suma desconfianza.
-No gracias... muy amable… pero sólo descanso y seguiré mi camino.
El hombre le ofrece una sonrisa mientras le dice:
-No hay cuidado... no soy un ladrón, asesino o pervertido sexual, solo le ofrezco mi ayuda, sólo eso. No es correcto que una señorita como usted ande a ésta hora, sola caminando por éstos lares.
Shakti  ve sus ojos y decide aceptar su ofrecimiento. Total ya estaba exhausta y perfectamente bien podía defenderse de cualquiera en especial de un señor de esa edad.
-Está bien… muchas gracias.... Shakti a sus ordenes...
Ella le ofrece su mano en forma de saludo y el hombre le corresponde.
El hombre sonríe amablemente.
- Mi nombre es Ishmel… gusto de conocerla Shakti.
Ambos se montan en la camioneta y salen en camino hacia la siguiente ciudad.  Shakti se queda profundamente dormida a los pocos minutos de camino. Duerme por horas al parecer, pero cuando despierta se encuentra no dentro de la camioneta pero dentro de una habitación y tendida en una cama.
- ¿Qué carambas? .... ¡¿dónde estoy?!  ... sabía que no debía montarme con ese viejo...
Shakti se levante y ve que aún sigue vestida con su ropa. Corre hacia la puerta y pensando que está con llave la abre de sopetón. Un joven, al parecer, monje por sus ropas está frente a ella con una charola con el desayuno. Al verla le ofrece una enorme sonrisa.
- Veo que ya se despertó señorita Shakti, aquí le he traído su desayuno a petición del maestro.

Shakti lo ve desconfiada. No está segura de querer comer lo que le ofrece el monje. Sospecha cosas desagradable con respecto a esa comida.
- ¿Maestro? ... ¿maestro dices?... ¿quién es tu maestro?
El joven pasa a un lado y entra a la habitación, deja la charola en la mesa.
- El maestro Ishmel por supuesto... el que la trajo aquí señorita.  
Shakti sin previo aviso le introduce un trozo de pan al monje en la boca y ve como éste se lo come tranquilamente, es entonces que debido a su hambre retrasada come su desayuno muy afanada. El monje se retira contento por verla comer. Luego de un día entero de caminar se lo merecía. Al rato alguien toca a la puerta... el Maestro Ishmel. Ella abre la puerta para encontrar a Ishmel parado frente a ella.
- Buen Día Shakti… veo que te has recuperado un poco.  
Shakti frunce el ceño al verlo en desagrado.
-  ¿qué es éste lugar?. .. y ¿por qué me trajo aquí?  
Ishmel le indica que salga de la habitación para dar un paseo por el lugar.
- Este es un templo budista, situado en la frontera norte de Grecia. Te he traído aquí Shakti a petición de tu madre, Lashmik.
La joven lo ve sorprendida  ante lo que el monje le ha dicho mientras recorren el templo.
- ¿Mi madre? ... pero ella falleció hace seis años. No es posible que ella le haya hablado de mí, ni de cómo encontrarme... no sé quién sea usted pero es claro que no se trae nada bueno entre manos para conmigo... creo que es mejor que me vaya.  ¿Mi padre le ha pagado por encontrarme verdad?
Ishmel le sonríe y del bolsillo interno de su túnica saca una pequeña bolsa de terciopelo rojo y se la entrega.
- Toma… esto me lo dio Lashmik unos meses luego de que cumplieras cuatro años. Ella fue y será siempre una de mis más queridas amigas y aprendices.
Shakti toma la bolsita y la abre. De ella saca poco a poco un hermoso rosario de cristal, sus ojos se quedan estáticos ante la hermosura del objeto. Grabado detrás del medallón que corona el rosario están dos nombres.. Shakti... Lashmik.
- pero... pero... ella nunca lo mencionó a usted, ni siquiera dijo alguna vez que el budismo fuera un interés para ella o algo así.

Ishmel se detiene y colocando ambas de sus manos sobre los hombros de la jovencita le responde.
- ¿Cómo podría? ... recuerda... ella amaba a tu padre, y sabes muy bien el tipo de hombre que él es. Aunque no siempre fue así... tu padre era otra persona totalmente distinta, pero la sed de poder y dinero lo ha cegado haciéndolo perder el rumbo. Tanto así que se ha dado el lujo de perderte a ti.
Shakti lo ve a los ojos y por alguna razón percibe una paz y calma de ese hombre, algo muy parecido a lo que su madre le hacía sentir. Ella le sonríe para luego fruncir el ceño y verlo algo irritada.
-No creo que me haya traído hasta este lugar solo para darme este rosario o ¿sí? .... algo me dice que hay algo más.
Ishmel suelta una carcajada.
- Eres igual a tu madre... pues sí, veras, no eres igual que otras chicas de tu edad. Supongo que te has dado cuenta de que puedes hacer y ver cosas que nadie más puede y que por temor las mantienes ocultas. Tienes una misión y propósito en tu vida.

Ella entre cierra sus ojos.
-  no sé por qué pero creo que no me gustará el resto de lo que usted me dirá.
Ishmel le sonríe y coloca su mano en la cabeza de Shakti. Le acaricia el pelo, bueno más bien la despeina mientras ríe escandalozamente.*
- Jajajajaja... entonces ¿estoy en lo cierto no? ... ¿Cuántos años tienes jovencita?... unos 12 ¿no? ...justo la edad en que tu madre se entero de su origen. Verás... tu eres descendiente de una de las familias pertenecientes al clan Adya… ¿nunca te preguntaste por qué usas solo el apellido de tu madre y no el de tu padre? ... es por ello, eres hija de la cabeza de ese clan. Dime ¿alguna vez escuchaste a tu madre hablar de los caballeros del santuario?
Shakti lo escucha atentamente.
- ¿caballeros? ... ummmm... claro, mi madre solía contarme cuentos e historias acerca de un santuario y de la Diosa Athena, de la cual ella siempre hablaba muy fervientemente. Ella conoció a uno de esos caballeros dorados si no recuerdo mal. ¿Por qué me pregunta sobre ellos? Son sólo cuentos infantiles para antes de dormir.
Ishmel responde tranquilamente.
- Pues todo aquello que tu madre ha contado como cuento y fantasía en realidad es historia. Acontecimientos y lugares que en la realidad pasaron y que existen. El gran maestro del clan fue uno de los Caballeros de Athena más poderosos, considerado el más cercano a Dios. Uno de los más fuertes.
Ella lo ve con cara de incrédula, pensando que se le había zafado un tornillo y que la senilidad tocaba las puertas del maestro antes de tiempo.

- aja...si...como diga ...  ... creo que ya es hora de irme… debo llegar a...
Ishmel la interrumpe.
-  Al Templo del Maestro Gandur en las afueras de Chikmagalur del distrito de Karnakata en la India ¿no?
Shakti se encuentra sumamente enojada.
-  y usted ¿cómo lo sabe viejo monje o lo que sea usted? ...  ... a nadie le he dicho adonde me dirijo...  
Ishmel quita una de sus manos en el hombro de la joven.
-  Sólo sé que es en base a un sueño que has tenido hace poco. El maestro Gandur te ha encontrado y te llama. Él es uno de los protectores y encargado de reclutar caballeros y amazonas en esa área del mundo para la Diosa Athena. Lograste ver combates de jóvenes intentando obtener el derecho a aplicar por una armadura de bronce en medio de todas las historias relatadas por tu madre ¿verdad?
Ishmel sonríe maquiavélicamente, mientras la pobre intenta encontrarle principio y fin a todo lo que ha escuchado del monje.
- Está bien... digamos que todo lo que ha dicho ahora hace que todo en mi vida tenga sentido y razón de ser, menos la cruel vida de mi madre al lado de mi padre... entonces me dejará seguir mi camino ¿sí o no?...
Ishmel suspira largamente.
-  juventud de hoy en día...todo debe ser ahora en éste instante... tanto apuro. tsk tsk tsk tsk ... primero debes vencerme a mí en la arena de combate jovencita antes de poder tan siquiera tocar las puertas del templo del maestro Gandur. Digamos que soy el que dice si vales o no la pena para llegar a intentar ser una aspirante.

Shakti luego de aquella extensa conversación le pide tiempo al monje para pensar las cosas. Recostada en la cama de la que ahora sería su habitación por los próximos meses repasa cada una de las cosas dichas por ese viejo. Habría de aceptar la oferta de Ishmel, a quien ahora debía llamarle Maestro, cosa que a ella no le agradaba en lo absoluto.
- Total...no es como que tuviera adonde ir, todo con tal de no regresar al lado de mi padre. No soportaría sus gritos y jaloneos de un país a otro de nuevo...
Shakti se da vuelta viendo hacia la pared y se queda dormida. Sueña con su madre y las historias fantásticas que ella le narraba, de cómo valientes caballeros habían luchado por el bien de la humanidad al lado de la Diosa Athena. Dentro de su sueño repleto de imágenes y recuerdos de frases y trozos de cuentos, escucha algo que su madre le dijo antes de morir... "Mi hermosa niña, tu destino es convertirte en aquello que te he enseñado, nunca olvides mis historias, que ellas tienen tu pasado. Haz lo que tu corazón dicte y nunca mires atrás, caminarás largos y extensos parajes pero nunca te detengas. Un día lograras tener el sol entre tus manos." Lagrimas ruedan por sus mejillas, mientras el sol algo penoso se asoma por el horizonte.
Fuertes golpes en su puerta la despiertan, ella corre y abre. Un monje de enorme estatura le entrega un paquete.
- Soy Brul, esos son tus nuevos uniformes, cámbiate y preséntate en el comedor cuanto antes, el entrenamiento comienza hoy.
Shakti quien todavía estaba medio dormida cierra la puerta, ve su reloj y este indica las 5 am.
-  Esto es un atentado contra mi humanidad, estas no son horas para estar fuera de mi cama.  
Dos fuertes golpes en su puerta la asustan.
- ¡¡Tienes tres minutos!!...¡¡rápido!!...¡¡¡¡¡¡¡¡bien dijo el Maestro Ishmel que eras una niña mimada!!!!!!!!  
Shakti tira un zapato a la puerta.
- ¡¡No me grite ni me falte al respeto!!  ... ¡¡ya voy!!... no sé a qué horas acepte ésta locura.
Rápidamente se cambia, se coloca los pantalones de lino banco junto con la camisola y se ata el cinturón blanco en la cintura. Se coloca las sandalias toscas hechas de un material que ella desconoce y sale disparada de su habitación. Brul la espera no muy lejos y la conduce al comedor.

Al entrar ellos dos, ya todos estaban sentados y el Maestro esperando por ellos. Brul la sienta en la mesa más cercana a Ishmel, quien estaba de pie en el centro del comedor, Brul le hace una reverencia para luego tomar su puesto en otra mesa más apartada. Ishmel le habla con voz tosca y autoritaria.
-  Jovencita... esta es la primera y última vez que llegas tarde, ésta vez no te castigaré.... Ahora... las pruebas para los aspirantes a aprendices del templo serán dentro de seis meses. El entrenamiento comienza hoy, el compañero Brul será su entrenador y peor pesadilla, así que sigan lo que les ordene e instruya. A los demás... ya saben cuáles son sus deberes.
Dicho esto Ishmel se retira a su asiento cerca de la puerta de la cocina junto a otros tres monjes de mayor edad. Shakti se siente perdida y algo acomplejada, pues es la única chica entre todos los monjes y aprendices que se encuentran en el monasterio. Todos desayunan en silencio y se ocupan de sus menesteres, nadie le dirige la palabra. Ella toma su desayuno, consistente en arroz, unas legumbres y agua.

Luego de dejar sus platos donde un monje le indicó y busca a Brul, éste se encuentra con todo el resto del grupo de aspirantes a las pruebas. Todos son jóvenes de mayor edad que ella, más altos y con mayor fuerza bruta a su parecer. Ella se incorpora al grupo ante los murmullos y comentarios de los demás muchachos.
Shakti pasa dos años en arduo entrenamiento. Despertándose todos los días al amanecer. Realizando ejercicios tanto físicos, desde acarrear piedras muy pesadas hasta la lucha cuerpo a cuerpo contra sus compañeros; otros como mentales que incluían meditación profunda, aprendizaje del manejo de sus chacras y la intentona de las proyecciones astrales. Aparte de todo eso, se sumaban sus deberes en el templo, como limpieza, cosecha y otros.
El hecho de ella ser una chica había perdido importancia y al cabo de unos meses era vista como un aprendiz más, pasando todas las pruebas en primer lugar, pues había excedido las expectativas tanto físicas como mentales. Shakti tenía un don nato, su poder mental era por encima de los monjes más habilidosos del templo. Ella pasó a ser la más respetada en ese lugar, aparte de Ishmel y su consejo de ancianos. Aunque ya a los 14 años de edad, ella ya había probado ser capaz de seguir los pasos de su madre, es entonces cuando Ishmel decide cambiar ahora el rumbo de su entrenamiento la convoca a una reunión extraordinaria una noche y la presenta ante los ancianos como la única candidata para viajar hacia Chikmagalur.
Ella se sorprende al encontrarse sola siendo cuestionada acerca de todo en su vida. Durante tres horas se ve acorralada respondiendo cuanta pregunta se le ocurría al grupo de viejos casi llegando a perder la paciencia, y eso para ella fue un logro más que magnifico, pues era notoria por su temperamento explosivo e impulsivo. Ishmel se dirige a ella al verla un tanto inquieta y malhumorada ya-
- Shakti.... has demostrado ser digna hija de tu madre. Es ahora que hemos decidido que es tiempo de que entres al lado este del templo y te integres a tu Clan.
Shakti se encuentra sorprendida por lo que escucha. Según ella el lado este del templo era un lugar al que nunca podría entrar, un lugar donde sólo habitaban los completamente entregados al servicio de Buda.
- ¿Mi clan dice? ... ¿el Clan Adya?..
Ishmel asiente con su cabeza afirmativamente.-  Así es... debes entrar y ganarte el puesto que tu madre ha dejado vacante. No será fácil, deberás entrenar y luchar en artes que nunca has escuchado hablar y que son secretas para el mundo.
Shakti siente duda ante los que ahora ocurre, ya se había logrado acoplar a la vida del templo y ganarse el respeto de sus compañeros, pero ahora le ponían un reto aún mayor..... Pensando en las palabras de su madre, asiente su cabeza afirmando estar de acuerdo con todo.
- Está bien... honraré el recuerdo y legado de mi madre.
Ishmel sonríe ampliamente y muy gozoso.

- Entonces... toma... aquí está tu boleto de avión… un mapa y algo de dinero para gastos y comida.
Ella lo ve extrañada.
- Pero... ¿no es que entraré a la parte este del templo?... usted dijo....
Ishmel se ríe al mismo tiempo que los demás ancianos.
- Jajaja… no Shakti... esa parte del templo está vacía y abandonada, es un peligro pues se cae a pedazos, iras a ver al Maestro Gandur  a él es al que debes vencer pues está a la cabeza del clan en ausencia de tu madre, el terminará tu entrenamiento... y antes de que digas que no te has enfrentado a mi aún… te diré que no necesitas hacerlo... confío en ti y en tus habilidades, no por nada me has sobrepasado en las calificaciones de las pruebas.  
Shakti lo ve con ojos de enojo. Bruscamente toma el sobre de la mano de Ishmel y se pone de pie lista para salir de ahí.
- ¡Sabe que me choca que juegue conmigo así!... pero.... gracias Maestros... ha sido un honor el que hayan confiado sus conocimientos a esta humilde chica.
Ishmel: es que me gusta la cara que pones de enojo... estrujas la nariz muy chistoso.  
Shakti: Si… si… si...como diga...aish muy gracioso... ¡viejo loco!  
Ella hace una reverencia y se retira a su habitación a empacar su maleta. Pretendía partir la mañana siguiente. La despedida fue corta, sin mucho sentimentalismo... unos cortos adiós de sus compañeros y una breve despeinada por parte del Maestro Ishmel y ella sale del templo y toma el camino principal que la lleva a un pueblo donde coge el primer autobús hacia la ciudad fronteriza, ya estando allí se dirige al aeropuerto.

Muy entusiasma llega al stand pertinente a su vuelo, chequea su única pertenencia, su mochila y presenta su pasaporte. La joven de atención del cliente del counter lo chequea en la computadora, le sella su pase de abordaje y le regresa su pasaporte. Le pide que espere en la sala B puerta 65.
Shakti  decide pasear por el aeropuerto tomándose un refresco, al cabo de una hora se dirige hacia ese lugar sólo para encontrarse con tres hombres de seguridad que la esperan. Sin decirle nada la interceptan y se la llevan a sus oficinas.
- ¡¡¡¡Suéltenme!!!!  ...¡¡¡ ¿qué les pasa?!!! ...¡¡déjenme por las buenas!!...¡¡¡no quiero lastimarlos!!! ... ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡que me suelten les digo!!!!!!!!!!!  ....  
Shakti queda atónita al ver a su padre esperándola sentado en la oficina de seguridad del aeropuerto. Al verla la mirada que éste le lanza la deja helada e inmóvil.

- Padre… pero… ¿qué haces aquí?
Magmud, su padre, pide a los guardias que la suelten, y ella simplemente se queda parada frente a él. Alza la mano y le deja ir una tremenda cachetada a Shakti.
- ¡¡¡¡¡¡¡¡¡ ¿Qué carajos piensas al desaparecer de esa manera niña majadera del demonio?!!!!!!!!!!  ... te he buscado por cielo, mar y tierra durante dos años enteros.
Shakti le lanza una mirada de desprecio a su padre.
- Esperaba no tener que volver a verte... ¡esperaba vivir sin tener que verte el resto de mi vida!  ... no sabes cuánto te desprecio... ¡¡cuánto quisiera que me dejaras en santa paz!!  
Para los empleados del aeropuerto que se encontraban cerca era claro que si se trataba de padre e hija, puesto que ambos gritaban y se hablaban de la misma manera. Todos guardaban silencio para escuchar la discusión. Magmud se acerca a Shakti, cogiendo su cara con una de sus manos y levantándole la vista, como quien busca algo en sus ojos.
- Has cambiado… ya no eres una llorona después de todo… je... al parecer vales la pena ahora, por lo menos un poco más.... Grita todo lo que quieras, maldíceme si quieres pero tú no me dejarás de nuevo, no te puedo perder, vales mucho.
Ella se aleja de el bruscamente.
- ¿Eso es todo el problema no? ... el cochino dinero... valgo mi peso en acciones y propiedades ¿cierto? ... El día que leyeron el testamento de mi madre fue el peor de tu vida. Todos tus planes se vinieron abajo. Sin mí no eres dueño de nada, y debo permanecer a tu lado para que puedas ejercer control sobre el dinero de la familia de mi madre....  .... jajajajaja habrase visto una chica de 14 años que pueda doblegar la voluntad financiera de un hombre de 35.
El rostro de Magmud cambia de colores culminando en el color rojo de ira. Estaba a punto de golpear a su hija de nuevo cuando ella rápidamente se mueve como el viento y aparece detrás de él.
- Mientras tú vas... yo ya he ido y vuelto tres veces padre. No en vano soy la hija de Lashmik Adya, gran sacerdotisa y cabeza del Clan Adya.
Magmud se da la vuelta, mudo sin poder decir nada ante la sorpresa que le ha dado su hija con ese movimiento y aunado a sus palabras, él se ve sin nada que decir.
- Si... lo sé absolutamente todo... se como alejaste a mi madre de sus deberes obligándola a abandonar sus costumbres y relegándola a un adorno más de tu colección. Sólo te interesa el dinero, pero sabes que... sólo por llevarte la contraria no te lo daré.

Dicho esto último Shakti sale de la oficina hecha una furia dejando atrás a un Magmud fúrico pero atónito ante lo dicho y hecho por su hija.  

Tiempo después…

Tres años y seis meses habían pasado ya desde su llegada a las puertas del templo del Maestro Gandur, ni una tan sola vez había logrado cruzar palabra. La única persona a la que le era permitida cruzar palabra con ella era la gran Sacerdotisa Menech, mano derecha y segunda en rango del Maestro Gandur.
Era una mujer de temple de acero, mirada penetrante capaz de dejar sin habla y temblando del miedo al más valiente sobre la tierra.
La joven soporto meses de arduo trabajo de sol a sol en los cultivos, entrenamientos físicos que jamás ningún ser humano normal podría soportar. En la ocasiones en las que no lograba obedecer las órdenes por mostrarse renuente a obedecer era azotada y amarrada a una viga expuesta a sol y lluvia por días sin consideración, sólo siendo alimentada con agua de arroz; pero todo esto no le importaba, su sed por saber la verdad y de conocer la vida de su madre además de su legado en ese lugar la mantenían con el espíritu y fuerzas necesarias para soportar eso. Hasta que logró lo impensable, llegar a un plano de existencia superior, en el que sentada bajo árboles gozaba de la dulce voz de Buda.
Fue entrenada en artes antiguas de combate, conocidas por los monjes de ese templo como técnicas ocultas las cuales incrementan el poder psíquico a niveles sorprendentes. Shakti, una mujer de ahora casi 18 años, comenzaba sus días al amanecer, ejercitando su cuerpo por dos horas antes de tener el derecho a tomar el desayuno. Era temida por sus compañeros aprendices, los cuales evitaban a toda costa tener que luchar contra ella en los torneos cortos de entrenamiento. Era siempre la ganadora, pero era más conocida por su mal genio, temperamento explosivo y afición a los golpes directos en partes nobles.
- Ch... Nadie quiere entrenar conmigo últimamente...- comenta mientras camina junto a su maestra.
- Será porque temen por su virilidad Shakti, muchas veces te he dicho que esos golpes son poco honorables y manchan tu método de combate.- Menech la ve con ojos de reprimenda.
- Pero ¿qué le hago, ellos siempre apuntan a mi pecho? ...¿aún soy una chica no?
Menech suspira largamente.
- A veces dudo de eso, pareces más un chico que una mujer, solo mira tu cabello, tus manos, te has olvidado de tu femineidad, llevo meses intentando hacer que la recuperes.
Shakti echa un vistazo a sus manos, las cuales tienen las uñas quebradizas y llenas de tierra, totalmente descuidadas. Luego toma un mechón de su cabellos entre sus manos y lo ve, quedando asombrada de verlo opaco y sin vida. Había pasado mucho tiempo desde que lo había notado. Ella le lanza una mirada de preocupación a Menech, quien en cambio irradiaba delicadeza a pesar de ser una de las guerreras más temidas por todos.
- Ay Shakti ¿qué haré contigo?  ... en verdad que no sé, eres terca como una mula, pierdes la paciencia por pequeñeces, tu corazón se confunde con facilidad y aún en ocasiones pierdes tu concentración por tonterías... ya los castigos no surten efecto en ti, por ello ya ni los aplico. He soportado las llamadas de atención del Maestro pues considera que soy demasiado blanda contigo por ser hija de quien eres...... ¡Camina!  
Shakti se ve halada por una oreja por todos los pasillos hasta llegar a las puertas del templo.
- ¡¡¡ATATATATATTAAAAAAHHHH!!!  ... pero ¿qué le pasa? ¿Por qué me trata así?  
Shakti se soba la oreja mientras recibe un coscorrón de Menech.
- ¡Ahora saldrás y andarás por el pueblo durante 5 días!  ... y hay de ti que no regreses exactamente en ese tiempo, ¡te quiero ver convertida en una dama! ... no me importa como lo logres... ese es tú problema.
Ella  la queda viendo con la boca abierta mientras lagrimas ruedan por su mejillas y sus manos soban el chichón de su cabeza resultado del coscorrón recibido.
- Pero... pero... Maestra ¿cómo hare eso?... no conozco el pueblo, en lo que llevo aquí no he salido ni una vez... ¿usted está bromeando cierto?  
Un segundo coscorrón cae sobre la cabeza de la joven.
- ¿acaso no entiendes el idioma en que hablo?... averígualo y considéralo el último entrenamiento impuesto por mi... si lo logras... podrás tener una audiencia con el Maestro Gandur.
Shakti la ve seriamente a los ojos.
- ¿Ultimo entrenamiento?.... ¿audiencia con el Maestro Gandur?  ........... hmmmmm ........... ¿una dama dice?
Menech pierde su paciencia.
- ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Ya vete por un carambas!!!!!!!!!!!!... pareces loro repitiendo lo mismo que yo digo... nos veremos dentro de dos años a exactamente la media noche.
Shakti es tomada por el cuello de su uniforme y es lanzada fuera del templo.  Claro que dentro de todo aquello a Shakti le tocó trabajar en cuanta cosa pudiera encontrar trabajo, para poder obtener ropa y todo aquello a lo que debía acudir para recuperar su tan ansiada femineidad. A través de todo aquel proceso, Shakti pudo contemplar el mundo exterior de otra manera, encontrar muchas cosas buenas así como la cruel realidad de que existe la maldad, la injusticia y sobre todo la carencia de quien defienda a aquellos que en realidad necesitan protección y ayuda.
Vivió lo crudo del mundo real fuera del templo aferrándose más y más a la verdad encerrada en las doctrina aprendida durante dos años, y fue entonces que en ese último día comprendió a que femineidad se refería su maestra. Pues se dice que no hay corazón que vea más allá que el de una mujer real. Fueron como diez años a los ojos y sentir de la jovencita. Más sin embargo, al llegar la media noche del día acordado se encontró con su maestra Menech tal y cómo lo había previsto ella justo antes de lanzarla fuera del templo.

Una sorpresa le esperaba justo al llegar a la puerta de entrada al  templo, afuera frente a ella, estaba un hombre de mediana edad con una barba roja que llegaba hasta el suelo, vestido con una túnica dorada con listones de color rojo. Era de tez blanca como la nieve y ojos azules como el mar. Shakti se muestra frente a él algo impresionada ante su belleza y presencia. Le despierta mucho respeto y por la manera en que se muestra ante ella es exactamente lo que debe sentir.
- Cinco días de soledad y reflexión no se comparan con cinco días de conocer a tu hermanos del exterior. Shakti… ya estás lista para seguir el camino dictado por tu destino y tu estrella. Digna hija eres de Lashmik Adya, es hora de que decidas.

Shakti da dos pasos al frente. Ahora comprende frente a quién se encuentra. El Maestro Gandur al fin se presenta ante sus ojos. Ahora comprende. Aquella prueba era tan sólo para comprobar que podía seguir el camino en total libertad, aunque no fuera expuesta a todos los males sobre la tierra o a demonios mismos, ella había podido seguir un sendero sin torcer su camino. Se fijó un propósito y lo ha cumplido a pesar de todas las desviaciones del tiempo.
Ishmel aparece por detrás de las puertas que se han abierto lentamente y junto a Menech se inclinan en reverencia ante ella. Gandur entonces habla de nuevo.
- Hay dos caminos. Uno que va directo al clan y otro que lleva directo a un mejor y mayor propósito. Ser nuestra líder es lo que ansiamos más pero el otro camino es uno que sabemos tu madre quería que tu siguieras. El de servir a la humanidad y protegerla de los infames del mundo de la oscuridad. Convertirte en la Amazona Dorada de Virgo. Tal y cómo lo fue unos de tantos de nuestro clan y cómo pensaba serlo tu madre hasta que se anunciara tu llegada.
En ese momento todo cae en su lugar dentro de la vida de Shakti. Entiende el fervor de su madre para con aquellas historias y enseñanzas que en secreto le diera. La joven se inclina ante el maestro Gandur. Levanta su mano y encuentra la del pelirrojo maestro.

- He de labrar el camino de la justicia. Puesto que yo soy imperfecta y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio. La voz interior me dice que siga combatiendo contra el mundo entero, aunque me encuentre sola, me dice que no tema a este mundo sino que avance llevando en mí nada más que el temor a Dios.
Era el juramento de su clan. Y con eso Shakti tomó ambos destinos haciéndolos uno solo. Líder de su clan y amazona dorada. Presentándose en el templo del viejo Gandur, que al tan sólo pisar su antigua roca formada de todo aquello que representa el futuro de la humanidad a proteger, la recibe con una resplandeciente luz y el llamado inmediato del manto dorado que al encontrarse solitario en aquel templo, llama a grito y deseo el ser portada por Shakti. El cosmos que despertara al pisar suelo sagrado envolvió al templo confundiendo a los que en él habitan.
La hermosa joven de cabellos dorados, ojos azules y de inocencia inquietante había llegado al fin y al cabo a cumplir el destino que le pertenece. Aquel vacío que sintiera por tanto tiempo comienza a llenarse y aquello la envuelve en gozo.

Durante 3 años entrenó cómo nunca antes en su vida hasta que llegó el día en que una voz en su interior le dijo que ya era tiempo que se ocupara su lugar en el santuario; y así con caja a espalda y morral en mano dirige sus pasos hacia su lugar final.
En la entrada del Santuario se inclina haciendo reverencia a la Diosa Athena y a sus caballeros y amazonas. Humilde, servil y paciente se ha presentado a ocupar el puesto que le corresponde en la historia de los tiempos escrita y por escribirse.
Shakti entonces llama al viento a escuchar sus palabras.
- Justicia y fuerza. Es justo que lo justo sea obedecido, es necesario que lo más fuerte sea obedecido. La justicia sin la fuerza es impotente; la fuerza sin la justicia es tiránica; la justicia sin fuerza encuentra oposición, porque siempre hay malvados; la fuerza sin la justicia es indeseada. Hay, pues, que unir la justicia y la fuerza, y conseguir así que lo justo sea fuerte, y que lo fuerte sea justo. He de servir al regente de éste lugar, a mí pensar y he de ser leal a lo justo. En éste lugar se encuentra el poder para lograrlo y en el camino defender lo que amamos. Déjenme pues unir mi fuerza con la suya para lograr lo que debemos lograr y en medio de mi silencio no dejaré brotar palabra alguna más que con aquel que la amerite y con aquel que ha de morir a mi mano.
Y es así como la Amazona Dorada de Virgo hace su llamado y juramento de silencio, cerrando tanto ojos como labios los cuales tan sólo serán abiertos ante merecedor y enemigo mortal para tomar su lugar en la Casa Zodiacal de Virgo jurando todo aquello marcándolo como palabra sagrada en su recinto.

Características


Físicas:
1. Fuerza: XXX (3)
2. Agilidad: XXX (3)
3. Resistencia: X (1)

Sociales:
1. Carisma: XX (2)
2. Manipulación: XX (2)
3. Apariencia: XXXX (4)

Mentales:
1. Percepción: XXX (3)
2. Inteligencia: XXX (3)
3. Astucia: XXXX (3)

PV: 20 + 50 Bonif = 70
PCs: 0

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