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Skin Kingdom of Arlandria de thecaptainknowsbest en Savage Themes
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(FanFic) En búsqueda del Árbol de los Cuarenta Escudos

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(FanFic) En búsqueda del Árbol de los Cuarenta Escudos

Mensaje por Hammerslam Armstrong el Miér Ene 08 2014, 19:48

Indicaciones:
Naranja: Narrador || Verde: Alrischa ||
Olivo: Kian-Zhi || Violeta: Ming-Yu || Rojo Oscuro: Líder

Era un día tranquilo en el santuario, Alrischa se encontraba en construcción de su laboratorio de botánica el cual se situaría a varios metros alejado de su templo en la doceava casa de piscis. Ya llevaba completados ¾ del lugar, así que ya podía comenzar a ingresar distintas plantas de su gusto para su estudio.

Un año había pasado desde que se convirtió en santo ateniense. Muchas cosas habían pasado para que Albert llegara hasta donde se encontraba. Su pasado jamás lo olvidaría mas su presente y futuro jamás descuidaría.
Durante ése año se había dedicado a acostumbrarse al solitario lugar, ninguno de los otros templos se había habitado y el salón del Patriarca aparentaba estar vacío, nunca se sabía cuando aparecía el pontífice o cuando se retiraba. La paz reinaba totalmente en Grecia. Las visitas a Villa Rodorio eran contadas, principalmente para tener una idea de cómo era la ciudad y conocer un poco a su gente, evitando contacto directo o prolongado con los mismos para evitar un posible envenenamiento involuntario en ellos por la sangre venenosa de Alrischa.

Un par de meses más habían transcurrido y el laboratorio había sido concluido, dentro se encontraban algunas plantas, flores o ramas de los alrededores del Santuario, al igual de líquidos para combinar entre otras cosas. Objetos suficientes para hacer algunos antídotos ligeros que podrían curar un envenenamiento por ingerir alguna comida echada a perder o curar heridas de raspones, nada fuera de lo común. Sin embargo lo que el santo tenía en mente iba más allá de simplemente curar heridas superficiales. Él quería buscar la manera de salvar vidas… o prolongarlas. En el diario y los libros dejados por su padre adoptivo, Donnato, existen formas diferentes y maneras de crear pociones curativas, explosivas y de un gran número de usos. Una de ellas le llamó la atención ahora que es un guerrero y conoce las posibilidades del “Cosmos”.


- "Ginkgo Biloba… Así que aumenta la circulación sanguínea..."

Esto le interesó al joven, ya que al incrementar su flujo sanguíneo, aumenta el mismo flujo de cosmos en su cuerpo, además que ésa planta ayuda en el incremento de la memoria. No solo podría ayudar a las personas de edad avanzada a tener una vida más placentera; en el caso de los santos, ayudaría a percibir de una manera más potente el cosmos, ampliándola de manera desmesurada y brindando la posibilidad de aumentar su percepción e inteligencia en gran cantidad ya que la circulación de sangre estaría acelerada, dejando todos sus sentidos alertas. Todo esto gracias a que Alrischa posee conocimientos en botánica y herbolaria desde niño y puede crear brebajes que puedan ser aplicados incluso a guerreros que empleen el cosmos para batallas.

Ahora solo quedaba salir en búsqueda de dicha hoja que dejan caer los “árboles de cuarenta escudos”… Sin embargo esto no sería un viaje sencillo o rápido, sabía que en Villa Rodorio no existía existencia de dicha hoja. Dichos árboles se encuentran en lugares alejados, siendo más comúnmente encontrados en China. Lugar al que decidió dirigirse para obtener este Ginkgo Biloba.

Sabiendo que el Santuario estaría pacífico por lo menos en éste tiempo, decidió aventurarse fuera del Santuario, tomando el dinero ganado tras vender aquellas pociones ligeras a los mercados del pueblo y su armadura dorada con él. Así inició su recorrido, trasladándose ya sea en carruajes de personas que se encontraba y dirigían hacia su mismo destino, o a pie, que era la mejor opción dadas sus condiciones poco favorables hacia las personas que le rodearan por mucho tiempo.

Así, y después de un prolongado viaje llegó finalmente a lo que era el Noroeste de China. Un mágico y montañoso lugar, ciertamente helado para la época en la que arribó el dorado.
El primer obstáculo mostrado al llegar al sitio: Las gigantescas montañas de la cordillera de Tian Shan. Después de varias horas de surcar entre éstas majestuosas obras de arte, finalmente logró atravesar esta muralla que parecía impenetrable para humanos normales, para fortuna de Alrischa, él poseía la energía de más de cien hombres combinado gracias a su arduo entrenamiento.

Luego de varios kilómetros después de caminar a través del aterrador frío y habiéndose acabado ya las reservas de comida y agua en su equipaje, Alrischa parece no poder más cae al suelo casi al llegar al término del Sureste de la región de Sinkiang.

Ahí perdió el conocimiento por algunas horas, hasta recobrar el conocimiento en una choza totalmente desconocida, con dolor de estómago y cabeza, resultado del largo viaje y falta de alimentación. Sin embargo frente a él se mostraba una pequeña mesa y sobre ella un plato de comida, el joven no reconocía qué era lo que estaba frente a sus ojos pero a juzgar de su olor y unos palillos al lado intuyó que sería comida. Si fuese envenenada o no nunca le pasó por la mente por el extremo hambre que en él se generaba. Sin tener idea de cómo utilizar ésos palillos al lado, los utilizó como para atravesar los extraños bollos que en el plato se encontraban, al partir uno se dio cuenta que dentro se encontraba algo parecido a la carne, sin darle mayor importancia comenzó a comer éstos bollos uno tras otro hasta terminar el tazón, tres en total, después tomó la bebida color verdosa, a la cual también ingirió, quedando temporalmente satisfecho por el momento.
Después de la comida y al ver que su cuerpo estaba intacto decidió levantarse, cuando notó que no poseía su armadura dorada con él, a lo que rápidamente intentó buscar una salida de ése lugar, pasando por el pequeño cuarto donde se encontraba, pasando por un pasillo con dos puertas a los lados, el pasillo daba a una sala con una cocina a su derecha y a la izquierda una puerta de donde entraban rayos de luz, Alrischa se dirigió fuera de ésa ‘casa’, siendo cegado momentáneamente por la luz de fuera, poco a poco recobrando su visión. Entonces una voz se hizo presente:


- "Así que finalmente has despertado jovencito."

- "Hee, ¿así que ése tipo bonito es el dueño de ésta caja dorada tan extraña?"

Lo que Alrischa observó fue a un anciano sentado cerca de la puerta al salir, edad muy avanzada, poseía un bastón, poco cabello en la parte superior de su cabeza y poco alrededor de ella, un bigote que se unía a su barba la cual se extendía por unos 15 centímetros de largo, todo de un color blanco por la edad, portaba un típico traje chino color verde.
El otro personaje, que estaba jugando con la caja de la armadura de Piscis era una jovencita de aparentemente unos 16 años de edad, poseía un bello rostro casi comparado al del santo dorado y un cuerpo bien cuidado de atributos generosos. Todo esto incrementado por el bello y típico vestido chino color azul que mostraba bien dicho cuerpo.

Una vez vio la armadura dorada se sintió aliviado, más aún al ver que éstas personas no parecían ser malvadas.


- "Lamento la confusión pero, disculpen, ¿qué es lo que ha pasado?" - Preguntaba Alrischa con aparente confusión en su rostro, aunque tenía una idea de lo que había ocurrido.

- "Ya veo, así que no recuerdas, aún debes estar aturdido por todo esto. Te encuentras actualmente en la Ciudad Golmud de Haixi, de la región Qinghai en China. Es un poco largo el nombre, pero es donde te encuentras actualmente. Te encontramos desmayado poco después de Salir de Qinghai, en Bayingolin de la región Sinkiang… Al Noroeste de aquí. Mi bisnieta y yo notamos lo peculiar de tu piel y cabello y decidimos cuidar de ti al menos hasta que despertaras. Por supuesto trajimos ésa pesada caja dorada que tenías contigo."

- "Gracias... mi nombre es Alrischa… ehm…"

- "Mi nombre es Kian-Zhi Lung, y ésa jovencita de ahí es mi bisnieta Ming-Yu Lung."

- "Mucho gusto señor… Kian-Zhi Lung…"

- "Llámame Kian, está bien."

Piscis al dar un saludo al señor Lung, se dirigió con la muchacha para hacer lo mismo.

- "Estoy en deuda con ustedes, señorita Ming-Yu."

Antes de que la chica pudiese decir algo, el anciano habló con un tono gracioso:

- "Por cierto, mi bisnieta tiene 12 años."

Al conocer esto, el recién llegado puso una cara de sorpresa al saber que ésta muchacha en realidad era una pequeña y no concordaba su edad a su apariencia. La chica soltó una pequeña risa mientras respondía el saludo del joven italiano.

- "Vaya, veo que tienes modales aunque sea. Sé agradecido por haber salvado tu vida allá, bien podríamos haberte dejado a tu suerte."

La chica parecía tener un carácter fuerte y poco respetuoso por el dorado, pero era muy cuidadosa y cariñosa con su bisabuelo, aparentemente era ella la persona que había preparado la comida de Piscis. Luego de unos momentos los tres decidieron entrar a la sala de la casa para platicar y conocer los motivos de Alrischa al adentrarse en China. Después de explicar la razón de su visita y la búsqueda de la planta, el anciano se quedó callado, conocía bien el lugar donde se encontraba el Ginkgo Biloba mas sin embargo no sería fácil obtener algo de él.

- "Verás, hay un lugar un poco más al norte de aquí con varios de los árboles que mencionas, pero es custodiado por guardias del señor de éstas tierras. Él se encarga de la transferencia de las hojas hacia otros lugares, aún así su precio es extremadamente alto, las personas normalmente no pueden obtenerlas y las empresas a las que lo venden, las venden a un precio aún mucho mayor, monopolizándolo únicamente a gente rica, personas como nosotros no podríamos obtener dicho beneficio."

- "Ya veo… entiendo su situación. Permítame ir a hablar con aquella persona que mencionas y ver qué es lo que puedo hacer, se los debo después de la hospitalidad que mostraron…"

Piscis entonces inició su camino hacia el lugar indicado por Kian-Zhi, al norte justo al iniciar la región Gansu, en Jiuquan. Ahí se mostraba una muralla de varios metros de diámetro, alrededor de kilómetro y medio de grande y unas puertas gigantescas que eran custodiadas por un par de guardias. Al acercarse el santo se presentó, mencionando que venía de tierras lejanas en Grecia y estaba interesado en los árboles de Gingko que ellos poseían. Así fue como logró una audiencia con el líder del lugar, llevándolo dentro de la ‘fortaleza’, ahí se dio cuenta del gran número de árboles que se generaban, suficientes para distribuir  por muchos años sin problema.
Una vez frente al líder, un que ridículamente se hacía llamar a sí mismo “El Rey Ginkgo”, Alrischa se dispuso a hablar:


- "Me alegra que haya aceptado mi visita. Mi nombre es Alrischa, vengo desde las lejanas tierras de Grecia, tomando en cuenta su conocimiento del mundo y traslado de mercancía, debe conocer aquél lugar que le llaman: Santuario de Athena. Vengo desde ése mismo lugar."

El líder había escuchado hablar de aquellos guerreros se decían ser los más poderosos, pero poco conocía de  sus habilidades. Aún así conocía el rango importante que poseía aquella que le llaman Athena, así que intentó ser simpatizante del emisario del Santuario en éste caso, Alrischa.

- "O-Ooh, es un honor que una persona tan importante nos visite, a nosotros los elegidos por los dioses para llevar a cabo nuestra noble tarea de distribuir éstas hojas que prolongan la vida a todos por igual. Mis guardias me dicen que está interesado en esto, podemos llegar a un buen acuerdo si lo desea…"

Piscis notó cierto apresuro en las palabras del líder, sin dar rodeos a las cosas, Alrischa habló sobre sus intenciones de hacer que la venta del Ginkgo Biloba se redujera y comenzara a vender dicha hoja menor precio para los habitantes de China.

- "A decir verdad, sí estoy interesado en los árboles sin embargo, me he encontrado que está monopolizando éste producto natural. Vendiéndolo a precios irrazonables, aumentando aún más el precio de las personas a la que los vende. Dejando a los que poseen menos dinero con el uso casi nulo. Deberé insistir en que regule sus precios, la naturaleza nos lo da gratis, después de todo…"

Éstas palabras hacen enfurecer al líder que rápidamente llama a varios de sus guardias para intentar sacar a Alrischa de su fortaleza.

- "Creí que serías más inteligente muchacho, pero veo que solo eres un chiquillo que no conoce nada acerca de ésta industria. Me perdonarás pero tendré que pedirte que te retires por las buenas o por las malas."

- "Lo lamento. Pero no me iré de aquí hasta que lleguemos a un acuerdo en sus precios."

- "Tch. ¡Guardias, enséñenle a ése tipo a no meterse conmigo! ¡Atáquenlo!"

Un gran número de guardias, alrededor de 20 se lanzaron en contra de Alrischa, siendo primero una oleada de 3 los cuales comenzaron a atacarle con bastones en un intento de noquearlo rápido y sacarlo, sin embargo el intento de ésos guardias fue en vano ya que Piscis logró evadir completamente los ataques, aun sin portar su armadura dorada.
Después dos soldados más se unieron al ataque, portando un par de espadas con ellos, atacaron todos al mismo tiempo acorralando las posibles salidas de Alrischa, sin embargo éste se incoó en el suelo y rápidamente se levantó, soltando una onda de cosmos a su alrededor de la cual se generaron unos cuantos pétalos rojos que adornaron su contraataque, los cinco guardias afectados fueron empujados por la onda de cosmos hacia diferentes lugares del salón principal, cayendo inconscientes.
El líder, temeroso ordena a todos los guardias a atacar al mismo tiempo y eliminar de una vez por todas a la amenaza.

Así es como los 15 guerreros restantes corren contra Alrischa, poseían desde bastones y pequeñas espadas hasta lanzas y hachas, sin embargo Piscis comenzó a caminar hacia ellos y uno por uno como llegaban con él, con un movimiento imperceptible para los demás comenzó a golpear a los guardias noqueándolos uno por uno, así hasta llegar al cuarto cuando aumentó su avanzo y velocidad noqueando hasta el quinceavo con gran velocidad, finalmente posándose justo frente al líder.


- "Entonces… ¿tenemos un trato? No tiene caso que me ataques con tus guardias. No tienen posibilidad en contra mía o de cualquier otro de los guerreros atenienses… y solo para que lo tengas en mente, existen 87 más con poderes similares… Estaremos monitoreando tu zona."

- "C-Claro, señor Alrischa, lo que usted diga… mandaré la orden inmediatamente para empezar a distribuir todo a un precio justo para todas las personas. ¡Lo prometo!"

El santo dorado después de esto y obtener una generosa cantidad de Ginkgo Biloba, se retira de la fortaleza seguro de que las cosas cambiarían en ése lugar y regresó a la casa de los Lung. Mostrando nuevamente sus respetos y gratitud, explica la situación y se dispone a regresar al Santuario.

- "De no ser por ustedes dos jamás habría conseguido mi cometido aquí. Les estoy agradecido, Señor Kian y Ming-Yu gracias por ésta comida para el viaje, la necesitaré ya que el camino de regreso será duro… Debo retirarme. Estoy seguro que ahora ésta nación estará mejor al menos en la distribución de la hoja medicinal. Que el Cosmos los acompañe."

Con esto Piscis tomó su camino dejando a los dos atrás así como a China, tomando un largo camino de regreso a casa finalmente llegando al Santuario muchos días después, intacto como si nada o nadie hubiese cambiado.

Llegando a su templo decidió colocar las hojas de Ginkgo Biloba en su laboratorio para trabajar en ellas después, un descanso era lo primero que tenía en mente el joven.


- "Finalmente regresé a casa… Después de un buen descanso podré crear ésas bebidas que tanto he pensado…"





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Re: (FanFic) En búsqueda del Árbol de los Cuarenta Escudos

Mensaje por Rol Master el Dom Jul 06 2014, 17:43

REVISIÓN DE HISTORIA ALTERNA
Lineas: 172
Validas para esta historia: 150
Acumuladas para próximas revisiones: 22

Recompensa: 10 Puntos de Experiencia

NOTA: Esta recompensa fue adjudicada el 19 de Enero de 2014 - Se hace respuesta a modo informativo solamente.
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